Oficina de Prensa de los Prisioneros denunció las graves violaciones a los derechos humanos que sufren los detenidos palestinos
Palestina ocupada.
La Oficina de Prensa de los Prisioneros denunció este jueves 21 de mayo, las graves violaciones a los derechos humanos que sufren las mujeres palestinas recluidas en el centro penitenciario israelí de Damon. Las detenidas son víctimas de brutales represiones durante los constantes allanamientos a sus celdas, sumado a recurrentes episodios de acoso verbal por parte de los custodios del recinto.
La organización defensora detalló que las fuerzas militares y el aparato penitenciario utilizan habitualmente granadas aturdidoras y perros policía durante las requisas sorpresa dentro de los pabellones femeninos. Asimismo, las denuncias indican que los uniformados agreden físicamente a las mujeres y las amenazan directamente con armas de fuego mientras permanecen esposadas y con los ojos vendados.
La entidad de derechos humanos destacó el sufrimiento continuo de la población carcelaria femenina debido a una política de negligencia médica institucionalizada por parte de las autoridades del penal. La dirección carcelaria mantiene una estricta negativa a suministrar tratamientos adecuados o fármacos analgésicos, incluso en casos de internas que padecen lesiones físicas graves o enfermedades crónicas previas.
En un contexto relacionado, la Oficina de Asuntos Penitenciarios confirmó que los reclusos de la prisión de Néguev enfrentan condiciones deplorables debido al hacinamiento crítico y el aumento de las temperaturas estivales. La falta de higiene y la escasez de agua propiciaron la proliferación descontrolada de insectos, hongos y brotes epidemiológicos de patologías cutáneas contagiosas como la sarna.
La denuncia subraya que la dirección del penal sostiene una política deliberada de privación alimentaria mediante el suministro de raciones insalubres y sumamente escasas. Este factor provoco el desarrollo de cuadros severos de desnutrición, emaciación y una pérdida drástica de peso corporal entre los prisioneros políticos que permanecen en dichos centros de detención.

