Regresa a Cuba el primer grupo de la brigada médica que prestó servicios en Guatemala
Arribó a Cuba este martes, el primer grupo de la brigada médica cubana que durante 27 años prestó servicios en Guatemala –en los lugares más olvidados, donde el dolor y la pobreza parecían tener la última palabra– arribó a La Habana.
En el recibimiento realizado en la terminal 5 del Aeropuerto Internacional José Martí de La Habana, la viceministra primera de Salud Pública, doctora Tania Margarita Cruz Hernández, destacó la obra humanista desarrollada por los colaboradores en ese hermano país.
Al darles la bienvenida, afirmó que los profesionales regresan con el deber cumplido, tras escribir una página de dignidad, humanismo y solidaridad que el pueblo guatemalteco conoce y agradece. Señaló que, desde el inicio de la colaboración en 1998, más de 11 327 profesionales cubanos prestaron asistencia médica en Guatemala, contribuyendo al fortalecimiento de su sistema sanitario.
La cooperación comenzó tras el paso devastador del huracán Mitch por Centroamérica. El 5 de noviembre de 1998 llegó a Guatemala la primera brigada de 19 colaboradores cubanos para asistir a las comunidades más afectadas. Desde entonces, la presencia de los profesionales de la Isla se extendió a regiones apartadas como Alta Verapaz, Petén y Quiché, donde durante años garantizaron atención médica a miles de personas.
Como ejemplo de esa labor, la doctora Cruz Hernández recordó la experiencia del hospital La Tinta, en Alta Verapaz, donde los colaboradores cubanos llegaron por primera vez y aprendieron incluso a comunicarse en lengua maya para ofrecer una atención más cercana a la población.
Durante casi tres décadas de labor, la brigada realizó más de 62 millones de consultas médicas, efectuó 625 000 intervenciones quirúrgicas, entre ellas 198 000 operaciones oftalmológicas, asistió más de 274 000 partos, aplicó más de un millón de dosis de vacunas y contribuyó a salvar más de 378 000 vidas. Asimismo, participó en programas de prevención y control de enfermedades transmisibles y no transmisibles, así como en el enfrentamiento a la pandemia de la COVID-19.

La colaboración también dejó un legado en la formación de recursos humanos. A través de la Escuela Latinoamericana de Medicina y de programas desarrollados en Guatemala, cientos de médicos y profesionales de la salud fueron formados para fortalecer el sistema sanitario de esa nación.
En nombre de los colaboradores, el doctor Edy Jorge Soria Poll expresó el orgullo de haber representado a Cuba durante estos años de misión y aseguró que cada consulta, cada cirugía y cada vida salvada constituyen el mayor reconocimiento al internacionalismo de la Revolución. Ratificó, además, el compromiso de los profesionales cubanos de continuar llevando salud y esperanza allí donde sean necesarios.
Cruz Hernández lamentó que la decisión unilateral del Gobierno de Guatemala de poner fin a la colaboración médica afecte el acceso a los servicios de salud de miles de personas. Reiteró, no obstante, que Cuba mantendrá su compromiso histórico de solidaridad con el pueblo guatemalteco y agradeció a los colaboradores por defender, una vez más, los principios humanistas que distinguen a la medicina cubana.
En una ceremonia de despedida celebrada la víspera, la coordinadora de la brigada, Mariheta Cutiño, señaló que los galenos se marchan “con la moral invicta”, a pesar del “chantaje” ejercido por Washington sobre varios países, señala Prensa Latina.
“A ese imperio brutal que mantiene un bloqueo económico y financiero criminal contra nuestra patria”, afirmó Cutiño.
La colaboración médica cubana en Guatemala comenzó el 29 de abril de 1999 con el primer convenio bilateral. Desde entonces, miles de profesionales han trabajado en departamentos como Alta Verapaz, Petén, Escuintla, Huehuetenango, San Marcos, Zacapa y Jalapa, atendiendo comunidades remotas y de difícil acceso.
El doctor Edy Jorge Soria, especialista en medicina interna, habló en nombre del grupo y subrayó que “al cerrar esta misión, nos llevamos mucho más de lo que trajimos: el cariño de las comunidades que nos abrieron sus puertas, el respeto de nuestros colegas chapines, el aprendizaje que nace del trabajo conjunto y la satisfacción del deber cumplido”.
La brigada formaba parte de la larga tradición internacionalista cubana en salud, que desde 1963 ha enviado a más de 600 mil profesionales a 165 países.
Fuente: Periódico Granma y Prensa Latina.


