Calidad de la educación, conquista irrenunciable de Cuba

Por Ernesto Vera Mellado.

Cuba reconoce en la educación universal, gratuita y de calidad la piedra angular de su desarrollo, y defiende el derecho de todas las personas a una formación integral, desde la primera infancia hasta la enseñanza universitaria y de postgrado.

Es responsabilidad y compromiso del Estado asegurar esas garantías y potenciar el constante perfeccionamiento de su sistema educativo, atemperado a los requerimientos del país y en consonancia con los estándares y mejores prácticas internacionales.

En la actualidad la isla lleva a cabo el tercer Perfeccionamiento del Sistema Nacional de Educación, un proceso de actualización cuyo antecedente primero data de 1975 y que tiene como objetivo flexibilizar y contextualizar los estilos de dirección, el currículo, el trabajo de las instituciones y modalidades educativas.

Estos logros se sustentan en el avance experimentado en las últimas seis décadas gracias a la voluntad política, y la personal preocupación del líder histórico de la Revolución cubana, Fidel Castro, aseguró a Prensa Latina el doctor en Ciencias Jorge Tamayo, profesor titular e investigador del Instituto Central de Ciencias Pedagógicas (ICCP), del Ministerio de Educación (Mined).

De ahí que estudios internacionales avalen los resultados de Cuba en materia de calidad educativa y reconozcan los esfuerzos del país por mantenerlos y elevarlos, aún en medio de la compleja situación económica por la que atraviesa ante el recrudecimiento del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos.

Una mirada regional comparativa

Las conclusiones del más reciente Estudio Regional Comparativo y Explicativo, ERCE 2019, dadas a conocer el 30 de noviembre de 2021 por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), confirmaron que Cuba mantiene buenos estándares de calidad educativa a partir de las cinco áreas evaluadas.

En la indagación participaron representantes de 16 países de América Latina y el Caribe, explicó el doctor Paul Torres, coordinador para Cuba del Laboratorio Latinoamericano de Evaluación de la Calidad de la Educación (LLECE), institución que realizó el informe.

De acuerdo con este IV estudio regional, la isla supera la calificación media del área en Lectura y Matemática en tercer grado, y en Lectura y Ciencias en sexto grado, mientras que en Matemática sus logros son similares al promedio general.

Además, demostró los altos niveles de inclusión y, en general, de equidad de su sistema educativo, los más elevados de la región, y la presencia de estándares de calidad comparables internacionalmente, apuntó Torres.

Entre otros aspectos, corroboró la inexistencia de diferencias significativas entre centros educacionales urbanos y rurales, y que los distintos de niveles socioeconómicos de las familias no afectan, como promedio, el aprendizaje de los educandos.

De acuerdo con Torres, el estudio recomendó, entre otros aspectos, aprovechar las potencialidades de la isla para avanzar más aceleradamente en el tema de la paridad de géneros. Tenemos paridad en las matemáticas en tercero y sexto grados, pero existen brechas en Lectura y Ciencias, explicó.

Más allá de lo cognitivo

El ERCE 2019 evaluó por primera vez las habilidades socioemocionales de los estudiantes, un asunto que Cuba considera esencial para el desarrollo personal y el desempeño académico y social de los educandos.

Las conclusiones de ese estudio, divulgadas recientemente, situaron a esta nación a caribeña al frente de la región en los tres aspectos revisados: Apertura a la diversidad, Autorregulación escolar y Empatía, que aseguran un ambiente apropiado para el desarrollo del proceso educativo.

Según Torres, el Mined concede especial atención al aspecto explicativo de estos estudios, porque identifican los elementos que inciden en variabilidad de los resultados obtenidos.

Esto permite hacer recomendaciones puntuales para contribuir a mejorar esos índices, a partir de las debilidades detectadas, recomendar las adecuaciones didácticas y metodológicas a nuestros maestros, así como la introducción, modificación, renovación de políticas que garanticen el avance del país en materia de calidad educativa, señaló Torres.

Según la ministra de Educación Ena Elsa Velázquez logros como los reconocidos en este informe confirman que el proceso educativo cubano se mantiene como una de las grandes conquistas de la Revolución y uno de sus pilares fundamentales.

Educación Superior en pos de la excelencia

Las necesidades de Cuba, inmersa en un proceso de transformaciones para potenciar su desarrollo a través del empleo de la ciencia, la técnica y la innovación, exigen garantizar altos estándares de calidad en la formación de sus recursos humanos.

Pero, ¿cómo se asegura el impacto de las instituciones de educación superior en ese esfuerzo? ¿Cuáles son los indicadores a medir? ¿Qué fortalezas tiene el país para la realización de este empeño?

De acuerdo con la secretaria ejecutiva de la Junta de Acreditación Nacional (JAN) del Ministerio de Educación Superior, Marcia Noda, la preocupación por la calidad es intrínseca a la propia fundación de esa cartera, en 1976.

El desarrollo alcanzado a partir de la revolución educacional experimentada desde de la década de 1960, hizo necesaria la implementación de sistemas para la evaluación de la enseñanza universitaria, aspecto que determinó la creación de la JAN en el 2000.

Desde esa fecha, el sistema de evaluación y acreditación de la Educación Superior realizó mil 372 procesos de supervisión, tanto de instituciones de esa enseñanza como de los programas que en ella se imparten, o sea, las carreras universitarias, maestrías, doctorados y las especialidades de posgrado, detalló Noda a Prensa Latina.

Para ello tiene en cuenta estándares de calidad que son el resultado en primer lugar de las mejores tradiciones pedagógicas de la nación, unidos a los modelos internacionales, a cuyas variaciones permanecemos atentos para incorporarlas convenientemente, adaptados a las características de Cuba, puntualizó.

Una fortaleza del sistema es que las instituciones de Educación Superior del país rinden cuenta sobre la calidad con la que forman a sus estudiantes, y son evaluadas y avaladas por prestigiosos expertos, doctores, profesores titulares, escogidos por la comunidad universitaria.

Además -apuntó Noda- nuestro sistema de evaluación y acreditación recibe continuamente perfeccionamientos, a tono con lo que ocurre en el mundo. En este momento se encuentra desarrollando uno de esos procesos.

Instituciones en la avanzada

Hoy existen en la isla 30 instituciones de altos estudios que cumplen estándares nacionales e internacionales de calidad para la calificación superior (Excelencia; Certificada y Calificada).

Cinco de ellas tienen la categoría de Excelencia: la Universidad de La Habana (UH), Ciudad Universitaria José Antonio Echeverría (Cujae), Universidad Central “Marta Abreu” de Las Villas, Universidad de Oriente, y la Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM).

Tomado de Prensa Latina/ Foto de portada: Archivo PL.

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