Venezuela: Entrevista al dirigente obrero Oswaldo Vera, «El pueblo ruso tiene derecho a defenderse contra el nazismo»

Por Geraldina Colotti.

El II Congreso de la clase obrera fue un punto de inflexión, durante el cual el presidente Maduro aceptó todas las propuestas y las relanzó en el contexto de las 3R. nets: Revisar, Renacer, Revolucionar en la Nueva etapa de transición al socialismo (nets). Discutimos de estas propuestas con Oswaldo Vera, diputado a la Asamblea nacional, exministro de trabajo, coordinador del evento.

El II Congreso continúa durante todo el año. ¿Cuáles son las expectativas?

Estamos preparando el gran salto de la clase obrera venezolana. Venimos de un proceso de resistencia al bloqueo en el que al imperialismo le hubiera gustado empujarnos a un enfrentamiento violento, en cambio hemos resistido y estamos en pleno proceso de recuperación aún de la pandemia, en el que la clase obrera ha jugado un papel importante. Hoy creemos que ha llegado el momento de la contraofensiva. Hemos abierto un debate amplio que tiene que ver primero con el Estado, para profundizar la revolución, para avanzar hacia la transición al socialismo. Necesitamos un Estado más eficiente. En el contexto de las 3Rs. nets, en lo que se refiere a la Revisión, debemos revisar el funcionamiento de nuestras instituciones, de nuestros ministerios que siguen siendo lentos en dar respuestas, para devolver el bienestar a los trabajadores.

Por ejemplo, ¿los trabajadores despedidos por Polar que llevan 6 años esperando que se les reconozcan sus derechos? ¿Por qué tarda tanto?

Porque el Estado es lento, los tribunales amplían la decisión, hay cosas que están mal desde el punto de vista administrativo. Esto también es parte de nuestra propuesta, buscar mecanismos más rápidos que permitan, dentro de la Ley Orgánica del Trabajo, no recurrir a los tribunales. Además del bloqueo, los trabajadores también sufren la ineficacia de algunos funcionarios. Se necesita una lucha ética contra la corrupción y la indolencia y los trabajadores deben ser más críticos y denunciar. Debemos concretar la propuesta de un Estado obrero-campesino-comunal que hemos presentado. La segunda línea tiene que ver con la economía, con el cambio de modelo económico. Somos conscientes de que no podemos continuar con el modelo rentista, dependiendo únicamente del petróleo. Como clase trabajadora hemos propuesto al ejecutivo y a la Asamblea que la dirección fundamental sea un modelo mucho más avanzado para diversificar nuestra economía. Ya lo demostramos durante la pandemia y contra el bloqueo: podemos hacer mucho con poco. Hoy tenemos un plan de sustitución de importaciones en nuestras empresas recuperadas por el estado venezolano en el que queremos un control obrero más eficiente. Creemos que es hora de recuperar el salario y los grandes logros obtenidos antes del bloqueo.

¿Y a nivel internacional? ¿Cuál es la estrategia para hacer llegar la voz de Venezuela a los trabajadores de las llamadas “sociedades complejas”?

Necesitamos hacer más para desarrollar la política internacional con nuestros hermanos y hermanas de clase en todo el mundo. Vimos cómo el gobierno argentino de Macri planeó una invasión a nuestro país por Brasil y Colombia, y cómo careció de una fuerte reacción de la clase obrera argentina o brasileña. Necesitamos avanzar tanto en la unidad latinoamericana como en decir la verdad al mundo. Sabemos que uno de los elementos es el uso de la tecnología. Hoy hay todo un aparato que pega más que cañonazos y a veces nos hemos limitado a la defensiva. Una de las líneas que hemos propuesto implica la necesidad de revisar la política de relaciones internacionales, en el sentido de que es necesario construir el diálogo y la organización con todos los sectores populares, no sólo con los gobiernos. Pedimos que el Congreso no solo se realice con los trabajadores venezolanos, sino que sea más abierto a los trabajadores del mundo, para que escuchen y apoyen nuestra verdad que ocultan los medios hegemónicos. Y, por último, debemos consolidar la organización, revisar cómo han sido los últimos 10 años de nuestra central sindical.

¿En qué términos? ¿Cuál es la relación entre el partido y en el sindicato?

Es necesario entender que, a diferencia de las otras revoluciones que han sido impulsadas por el partido, en el proceso bolivariano el partido se está construyendo en medio de una revolución que ha tomado como vía principal la vía electoral. La declaración de principio de nuestro Libro Rojo dice que el partido es un partido obrero, un partido proletario que agrupa a otros sujetos a su alrededor. Sin embargo, la presencia de la clase obrera necesita ser mejor calificada. Esto es parte del debate que estamos montando para presentar una línea de trabajo que parte de la clase trabajadora. Nos gustaría que así como la Jpsuv, la organización juvenil, también esté la Opsuv, los trabajadores del Psuv con un nivel de autonomía y acción propio: convertir verdaderamente al partido en un partido proletario y seguir avanzando hacia el socialismo. Tanto la historia como el legado de Chávez, recogidos por el presidente Maduro, nos dicen que sin clase obrera, no hay socialismo. Ciertamente hay que reconocer que fue gracias a la conciencia y a la solidez de la clase obrera que se pudo impedir la acción contra el gobierno. Sin embargo, creemos que es necesario colocar las estructuras sindicales a la altura del necesario salto. Hay que reconocer los errores, tener una organización que una los Consejos Productivos de trabajadores y trabajadoras, los Cptt, los Consejos de Delegados, que se vincule a los Consejos comunales, a las empresas productivas, y a las empresas estatales. Es necesario hacer una revisión en nombre de las 3R.nets y una política de formación: política, ideológica y también técnica. Hacemos un llamado a los trabajadores del mundo para que nos apoyen.

El Congreso cuenta también con la Plataforma Obrera Antiimperialista (Pcoa), que también tiene sus articulaciones en Europa y que participa en la contracumbre de la OTAN, en Madrir a finales de junio. ¿Cómo ve la situación económica, los vientos de guerra y las “sanciones” a Rusia que vuelven a plantear el esquema ya aplicado a Venezuela?

Como movimiento de clase, primero debemos tomar una posición por la paz. Los vientos de guerra que soplan en Europa son provocados por un imperio en decadencia que no quiere abandonar sus fines hegemónicos, y esto debe ser denunciado en todos los foros internacionales. Luchar por la paz significa ser solidarios con los pueblos cercados y agredidos como el ruso. Rusia ha jugado un papel fundamental de equilibrio al contrarrestar, junto con China, los objetivos hegemónicos tanto de EEUU como de Europa. Un pueblo como el ruso, que sufrió 20 millones de muertos durante la Segunda Guerra Mundial, tiene derecho a defenderse del nazismo.

Tomado de Resumen Latinoamericano Argentina

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