Fuertes lazos entre Namibia y Cuba

Por Hedelberto López Blanch*) / Colaboración Especial para Resumen Latinoamericano.

La República de Namibia que arribó este 21 de marzo al 32 aniversario de su independencia, aparece como una de las naciones africanas donde la estabilidad y la prosperidad de su pueblo marcan un hito para ese continente.

Por doquier Namibia muestra adelantos económicos y sociales que indican la estabilidad y seriedad en la que han laborado sus dirigentes para sacar adelante a un pueblo que durante siglos padeció colonialismos brutales por parte de portugueses, ingleses, alemanes y más tarde por Sudáfrica que implantó el inhumano régimen del apartheid (separación de las razas).

Este país está ubicado en el suroeste de África,  limita al norte con Angola, al noreste con Zambia, al oeste con el océano Atlántico, al este con Botswana, y al sureste y al sur con Sudáfrica.

Para conocer sobre los desafíos que ha enfrentado el país y las relaciones de amistad con el pueblo y gobierno cubanos, Cuba en Resumen conversó con el embajador de esa nación en la Isla, Samuel Hendrik Goagoseb.

Excmo. Embajador Samuel Hendrik Goagoseb.

Al alcanzar la independencia, expresó, Namibia se encontraba dividida en tribus, el sistema del apartheid estaba institucionalizado hasta el punto de que la educación y en todos los aspectos del desarrollo económico se reflejaba esa separación. Ese régimen había cometido muchas barbaridades pero como no queríamos una guerra civil sino desarrollar la paz, se adoptó una política de reconstrucción nacional. 

Lo más importante era la reconciliación y de esa forma, todos los partidos se reunieron en la Asamblea Constitucional y se creó la nueva Constitución de la nación.

Significó Goagoseb que ellos eran guerrilleros, sabían tácticas de lucha pero a partir de entonces debían gobernar un país que antes lo hacía Sudáfrica y en base a la Constitución hacer leyes en las esferas económicas-sociales, establecer Ministerios, y toda la infraestructura del Estado. Por primera ocasión, un gobierno elegido por el pueblo establecía esas bases.

Eso fue un logro porque la SWAPO (Partido que llevó adelante la lucha armada y ganó las elecciones) había preparado cuadros fuera del país, especialmente formados en Cuba, que jugaron un papel importantísimo dentro de esos ministerios y ayudaron a implementar la política del gobierno.

Después de establecer paz se trabajó duro para resolver las necesidades básicas de la población como la provisión de agua (80% en áreas rurales que no disponía de ese servicio). Hoy el 89% ya la tiene; se electrificó el área rural; se mejoró la salud pública con clínicas que atienden a los habitantes.

A la par, fueron construidas escuelas, especialmente en áreas rurales donde antes no existían.

Al referirse a las relaciones entre Cuba y Namibia, enfatizó que son históricas, fruto a la solidaridad expresada por el pueblo y gobiernos cubanos durante los años de lucha por la liberación del apartheid, y también por la admiración e inspiración que sus guerrilleros y todos los namibianos sienten por Cuba. Como hemos luchado en las mismas trincheras, nuestros sacrificios y victorias son los mismos que los de los cubanos, resaltó.

Goagoseb indicó que comprendía la enorme visión de Fidel cuando expresaba que por las venas de los cubanos corría sangre africana pues los mambises muchos de ellos procedentes de ese continente, derrotaron a los españoles antes que los norteamericanos le robaran la victoria.

Es admirable, enfatizó, que un pueblo recién liberado y con muy pocos médicos, en 1963 haya enviado a 55 galenos y personal de la salud a prestar atención a los argelinos. Eso fue el comienzo de la ayuda cubana a los pueblos africanos.

En Angola, continuó, los guerrilleros del MPLA fueron apoyados por Cuba. Cuando los sudafricanos casi estaban a las puertas de Luanda y a pedido del presidente Agostinho Neto, con insuperable coraje, un pequeño grupo de cubanos detuvo las divisiones del apartheid y en cinco meses las expulsaron del territorio angolano.

Eso, dijo, fue una tremenda derrota para los sudafricanos y le dio un tremendo impulso a los movimientos de liberación en Sudáfrica y Namibia.

Desde entonces, explicó, tomaron fuerza las huelgas y protestas contra el apartheid, los namibios comprendieron que existía alguien que los podría proteger, y partieron hacia Angola para reforzar el movimiento de liberación.

Años después, el impacto de la derrota de los racistas en Cuito Cuanavale resultó el golpe de gracia al régimen del apartheid.

Samuel Goagoseb con la emoción reflejada en su rostro, enfatizó: “el amor que tenemos hacia el pueblo cubano es enorme y para nosotros ellos son nuestros mejores hermanos. Por eso la posición de Namibia y del continente africano es clara y unánime contra el bloqueo estadounidense que ya dura 60 años y que no ha podido derrotar a esta Cuba libre, independiente y soberana”.

(*)  Periodista cubano. Escribe para el diario Juventud Rebelde y el semanario Opciones. Es el autor de «La Emigración cubana en Estados Unidos”, «Historias Secretas de Médicos Cubanos en África» y «Miami, dinero sucio», entre otros.

Foto de portada: Fidel, Raúl y San Nujoma, en la firma de protocolo entre Cuba y Namibia el 6 de marzo de 1991/ Orlando Cardona / Granma.
 

 

 

 

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