Denuncian plan de EEUU que busca expulsar a Cuba del Consejo de DDHH de la ONU

Katu Arkonada, politólogo vasco, miembro de la Red de Intelectuales en Defensa de la Humanidad, denunció que EEUU financia a través de la Fundación Nacional para la Democracia (NED) un proyecto contra Cuba que tiene como objetivo expulsar a la Isla del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas.

«Fuentes en Washington me informan que EEUU financia a través de la NED un proyecto contra Cuba, Nicaragua, Venezuela y Bolivia. En el caso cubano se llama #IslaPrisión y el objetivo es expulsar a Cuba del Consejo de Derechos Humanos de la ONU», advierte el intelectual en su cuenta de la red social Twitter.

«El proyecto forma parte de una estrategia de purga por el reciente voto contra la salida de Rusia del Consejo de Derechos Humanos», asegura Arkonada, al señalar como principal impulsor de esta nueva estratagema contra Cuba a Orlando Gutiérrez Boronat, líder de la organización terrorista Directorio Democrático Cubano, con sede en Miami.

El Directorio Democrático Cubano fue una de las organizaciones que exigieron a EEUU la intervención militar en Cuba el pasado año, y es uno de los principales canales de acción del conocido lobby anti cubano Fundación Nacional Cubano-Americana.

En 2021, el Directorio recibió «públicamente» 650.000 dólares para sus actividades subversivas, denuncia Arkonada.

De acuerdo con el politólogo vasco, el proyecto #IslaPrisión no es propio del Directorio, sino  que forma parte de una estrategia global del Departamento de Estado de EEUU.

«En Europa operan por medio de las ONGs «Center for a Free Cuba» (@cubacenter), «Observatorio Cubano de Derechos Humanos» (@observacuba) y «Cuban Prisoners Defender»‘, añade el intelectual.

Al parecer, la idea central del plan #IslaPrisión es la condena a Cuba en el Consejo de Derechos Humanos ONU que se realizará en Ginebra el martes 19 de abril.

Para ello, Gutiérrez Boronat, y otros miembros del sector más violento de la ultraderecha mayamera, ya se encuentran en Suiza.

«Además de una campaña mediática, en Ginebra se pretenden mostrar materiales audiovisuales manipulados sobre los disturbios en Cuba el 11 y 12 de julio del 2021, con testimonios de los familiares de personas detenidas y condenadas por los hechos violentos», sostiene Arkonada.

Tal y como ha sucedido en casos anteriores, y a tono con los manuales de guerra no convencional que aplica EEUU en la región, después de la ofensiva mediática y en el Consejo de DDHH, vendrá la presión en algunas cancillerías y en el Parlamento Europeo, con el propósito de que estos países se sumen a la «solución final» estadounidense.

Arkonada advierte que con este plan anticubano se busca expulsar a Cuba del organismo de la ONU, pero también finiquitar los acuerdos de cooperación entre Cuba y la Unión Europea.

«Si ya es una hipocresía que Estados Unidos y Arabia Saudí expulsen a Rusia del Consejo de DDHH, parece aún más inmoral dar voz y voto a las mismas organizaciones que abogan por una intervención militar en Cuba, pero no condenan las torturas en la base ilegal de Guantánamo», denuncia el politólogo.

Según Arkonada, «el declive del imperialismo estadounidense es una realidad, pero mientras el mundo multipolar se consolida la democracia se desvanece y la injerencia se agudiza».

El Consejo de Derechos Humanos se utiliza como arma política, hoy contra Rusia o Cuba, mañana contra cualquier país considerado «peligroso», concluye.

En 2020, Cuba fue elegida mediante el voto secreto, directo e individual de 170 miembros de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas, para integrar el Consejo de Derechos Humanos, órgano compuesto por 47 Estados miembros, responsables de la promoción y protección de todos los derechos humanos en el mundo.

Cuba es miembro fundador del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, y ha sido elegida para su membresía en cinco ocasiones consecutivas, ocupando uno entre los ocho escaños reservados al Grupo de Estados de América Latina y el Caribe.

Según el Ministerio de Relaciones Exteriores, Cuba se conduce en el Consejo de Derechos Humanos con voz propia y constructiva, con su experiencia de país en desarrollo defensor del diálogo y la cooperación, contrario a los enfoques punitivos y la selectividad, en favor de la promoción y protección de todos los derechos humanos para todos.

Tomado de Cubadebate.

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