Cuba de frente en el combate a las drogas y el narcotráfico

Por Orlando Oramas León* / Colaboración Especial para Resumen Latinoamericano.

Las autoridades cubanas están alertas ante los intentos de introducción de drogas en el territorio nacional, al tiempo que implementa una política integral para prevenir y combatir el consumo y tráfico de estupefacientes.

La batalla tiene entre sus principales escenarios los puntos fronterizos de la isla caribeña, donde la Aduana General de la República (AGR) detectó durante el primer semestre de 2022 detectó 11 casos de tráfico de narcóticos –similar cifra reportada al cierre de 2021– y 55 viajeros que portaban esas sustancias ilícitas para su consumo.

De acuerdo con Yosvany Bárcena, director de Control y Gestión de Riesgo de la AGR, los intentos de introducir estupefacientes en Cuba durante este año se han caracterizado por una mayor complejidad que en periodos anteriores.

Apuntó en recientes declaraciones al diario Granma que destaca la incidencia por las fronteras aéreas, a través de viajeros que son empleados como mulas/correos, para trasladar narcóticos, fundamentalmente cocaína (líquida y en polvo), por lo general mediante la modalidad de encomiendas.

Nelson Cordovés, jefe de la AGR, destacó que el país mantiene la cooperación con organismos internacionales, y resaltó la reciente creación de la Oficina para la detección e intercepción de drogas, otros bienes ilícitos y terrorismo, en la Terminal tres del Aeropuerto Internacional José Martí, de La Habana.

Tales acciones permanentes para el control y defensa de frontera persiguen el objetivo de impedir que entre droga o productos que puedan atentar contra la Revolución y la vida de las personas, aseguró.

Esas y otras medidas forman parte de la ejecución de una política cubana integral de enfrentamiento y prevención contra el tráfico y consumo de drogas.

Ello se concreta con el trabajo de la Comisión Nacional de Drogas, que incluye entre otros, a los ministerios de Justicia, Salud Pública, Educación y Educación Superior, Cultura, Relaciones Exteriores y del Interior, así como a la Fiscalía General y la Aduana General de la República.

La estrategia apuesta por inmunizar con valores y la educación de la sociedad como columna vertebral, así como la práctica del deporte y la recreación sana, al tiempo que promueve la atención médica oportuna a los enfermos por adicciones y la reinserción social de las personas sancionadas por delitos vinculados con las drogas.

El Sistema Nacional de Educación mantiene un intercambio constante con la Fiscalía General de la República, el Ministerio de Salud Pública, la Federación de Estudiantes de la Enseñanza Media y la Organización de Pioneros José Martí.

Esencial es igualmente el trabajo que se desarrolla desde el sistema de atención primaria de salud en materia de drogas. Desde el consultorio del médico y enfermera de la comunidad comienza la orientación y la ayuda.

Asimismo, en cada municipio del país existen casas de atención a la salud mental, que llegan hasta las personas afectadas por las drogas y sus parientes y se desarrolla un trabajo de concientización social y de percepción de riesgo sobre los peligros y daños por el consumo de esas sustancias.

A la par, se consolidó el servicio de consejería profesional que se ofrece desde la Línea confidencial antidrogas, creado en 2002 y extendido a todo el territorio nacional.

Las 24 horas del día funciona esta opción de ayuda, gratuita y anónima, apoyada por psicólogos, psiquiatras, médicos, enfermeras y trabajadores sociales.

Cuba es signataria de los principales instrumentos jurídicos multilaterales en la materia, aprobados por las Naciones Unidas y tiene firmados 11 tratados de extradición, 34 de asistencia jurídica, 42 de drogas y 31 de traslado de sancionados con otros países.

Según Naciones Unidas, pese a los redoblados esfuerzos de la comunidad internacional, el problema mundial de las drogas sigue poniendo en grave peligro la salud, la seguridad pública y el bienestar de la humanidad, en particular de los niños y de los jóvenes.

En el caso cubano, agregó, la reactivación progresiva de los vuelos comerciales y del traslado marítimo y terrestre de mercancías ofrece mayores oportunidades a los narcotraficantes, que en los años de la Covid-19 acumularon grandes cantidades de sustancias ilícitas y ahora tratan de distribuirlas por todo el mundo.

El tráfico y la venta de estupefacientes se recuperaron de forma muy rápida hasta alcanzar los niveles anteriores a la pandemia, afirman autoridades de la ONU.

Tal peligroso flagelo amenaza a Cuba por estar ubicada a escasas 90 millas de Estados Unidos, el principal mercado de drogas del mundo y destino de la mayoría de los cargamentos de narcóticos, que pasan por las rutas marítimas y aéreas cercanas a la mayor isla de las Antillas.

 

(*) Periodista cubano, autor de los libros “Raúl Roa, periodismo y Revolución”, “Pohanohara, cubanos en Paraguay” y “Cuentos del Arañero”.

Foto de portada: Otmaro Rodríguez/ Archivo Granma.

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