El calentamiento global y el augurio del final climático

Por Orlando Oramas León* / Colaboración Especial para Resumen Latinoamericano.

La tercera ola de calor de la etapa estival en Europa enciende las alarmas en países como España, Francia y Portugal, donde las altas temperaturas desatan incendios forestales.

La coyuntura augura nuevas malas, cuando los meteorólogos adelantan que este martes los termómetros alcanzarán los 41 grados tras una noche tórrida en ciudades españolas como Badajoz, Córdoba o Toledo.

A la par, las autoridades sanitarias estimaron en más de dos mil las muertes atribuibles a la canícula en el país ibérico.

Por su parte en París la primera ministra francesa, Élisabeth Borne, urgió este lunes a instituciones, empresas y ciudadanos mantener la precaución por la situación climática.

Pero desde Londres los estimados alcanzan el umbral de lo “catastrófico”, según las conclusiones de un equipo internacional de investigadores convocados por la Universidad de Cambridge.

Al mejor estilo de un guion hollywoodense, los expertos afirman que el mundo “debe empezar a prepararse para la posibilidad de un final climático”.

Así podría suceder a consecuencia del indetenible calentamiento global, tanto si el incremento de la temperatura resultara peor a lo que la mayoría de los conocedores predicen, o si en la situación actual provoca una escalada de acontecimientos aún no valorados.

Los de Cambridge reclaman al Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) que su próximo informe se centre en el “cambio climático catastrófico”.

Su objetivo es que ello desate nuevas investigaciones y, sobre todo, que la opinión pública esté al tanto del peligro.

Sus valoraciones apuntan desde la pérdida del 10 por ciento de la población mundial hasta la eventual extinción de la especie humana, según el artículo publicado en la revista especializada PNAS.

 “Los caminos hacia el desastre no se limitan a los impactos directos de las altas temperaturas, como los fenómenos meteorológicos extremos. Los efectos en cadena, como las crisis financieras, los conflictos y nuevos brotes de enfermedades, podrían desencadenar otras calamidades e impedir la recuperación de posibles catástrofes, como una guerra nuclear”.

Tal aseveración apocalíptica la suscribe Luke Kemp, autor principal del artículo.

El equipo responsable del texto publicado por PNAS propone una agenda de investigación que incluye lo que denominan los “cuatro jinetes” del fin del clima: la hambruna y la malnutrición, el clima extremo, los conflictos y las enfermedades transmitidas por vectores.

Lo cierto es que son cuatro realidades del mundo de hoy que se convierten en cintillos de noticias en un proceso comunicacional por el cual pareciera que ello resulta cotidiano y, por tanto, normal e inevitable.

Pero lo que advierten los investigadores es que a la par de las altas temperaturas, sus efectos llegarán a cada vez más países y poblaciones.

Al respecto indican que el calentamiento global resulta una gran amenaza para el suministro de alimentos y podría crear la condiciones para nuevos brotes de enfermedades. ¿Covid-19 y más?

No habría que ser experto para darse cuenta que ello y más ya está sucediendo.

 

(*) Periodista cubano, autor de los libros “Raúl Roa, periodismo y Revolución”, “Pohanohara, cubanos en Paraguay” y “Cuentos del Arañero”.

Foto de portada: El Confidencial.

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