Prioriza Cuba la eliminación de sustancias dañinas de la capa de ozono

Por Orfilio Peláez.

Signataria del Convenio de Viena y del Protocolo de Montreal (los ratificó en 1992), y de sus posteriores enmiendas, incluida la más reciente, de Kigali, en 2019, Cuba cumple estrictamente los compromisos para reducir, de forma gradual, el uso de sustancias agotadoras de la capa de ozono.

El doctor Nelson Espinosa Pena, director de la Oficina Técnica de Ozono (OTOZ), perteneciente al Centro de Gestión de la Información y Desarrollo de la Energía (Cubaenergía), de la Agencia de Energía Nuclear y Tecnologías de Avanzada, indicó a Granma que, desde 2021, el país entró en la fase final del programa destinado a la eliminación paulatina de los hidroclorofluorocarbonos  (HCFC), gases de amplio uso en la refrigeración doméstica, comercial e industrial y la climatización, los cuales, además de ser perjudiciales al bien llamado escudo de la vida, contribuyen al calentamiento global del planeta.

Previsto para concluir en 2030, su implementación demanda la búsqueda de gases refrigerantes alternativos libres de HCFC, junto a la introducción y generalización de nuevas tecnologías.

El doctor Espinosa Pena resaltó que el país logró la completa sustitución del gas refrigerante R-141b, en la producción de las espumas de poliuretano, empleadas en la fabricación de paneles aislantes para la construcción, equipos de refrigeración y envases de medicamentos que requieren mantener una temperatura determinada, lo cual contribuye a la protección de la capa de ozono.

Para ello, aseveró, fue necesario emprender un proceso de reconversión tecnológica en las cinco fábricas dedicadas a ese renglón productivo, lográndose erradicar el consumo de 121,33 toneladas de R-141b el pasado año.

Eso representa dejar de emitir a la atmósfera elevadas cantidades de dióxido de carbono, uno de los gases que más contribuyen al aumento de la temperatura media de la Tierra, y a la acidificación de los océanos.

Las plantas beneficiadas por la referida inversión son la unidad empresarial de base (UEB) 5, de la Empresa de Refrigeración Caribe, la UEB Laminados Cometal (Lamcomet), la Empresa Productora de Equipos de Refrigeración, la Empresa Industrial Productora de Electrodomésticos y el Centro de Desarrollo Automotriz, del Ministerio de la Industria Sideromecánica.

Destacan, además, la eliminación total de los clorofluorocarbonos en la refrigeración doméstica y comercial, la sustitución de esos propios compuestos en la fabricación de aerosoles farmacéuticos, y la supresión completa del bromuro de metilo en la fumigación de semilleros de tabaco, cultivos protegidos de hortalizas, flores, plantas ornamentales y viveros de café.

También quedó excluido su uso con igual fin en almacenes e instalaciones de la industria molinera, que guardan arroz, frijoles y otros productos alimenticios.

Puntualizó el doctor Espinosa Pena que, hasta el momento, se han capacitado en todo el país más de 4 000 técnicos y mecánicos en buenas prácticas de refrigeración, incluidos estudiantes de escuelas tecnológicas,  mientras aumenta el número de inspectores de aduana entrenados en el manejo de las regulaciones establecidas en el país para la importación y la exportación de las sustancias perjudiciales.

Cuba es  uno de los pocos países en desarrollo que dispone de una planta para destruir sustancias agotadoras de la capa de ozono, instalada en la fábrica de cemento de Siguaney, en la provincia de Sancti Spíritus. Este esfuerzo es también un reconocimiento al Día Mundial para la Protección de la Capa de Ozono, celebrado ayer.

Tomado de Granma.

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