Tras 90 días de diálogo con el gobierno indígenas ecuatorianos irán a la carga otra vez

Por Liset García */ Colaboración Especial para Resumen Latinoamericano.

Tras el cierre de las mesas de diálogo entre el gobierno y los representantes de los indígenas ecuatorianos, siguen latentes las principales causas que llevaron a las movilizaciones y al paro nacional, ya que los acuerdos a que llegaron resultan insuficientes.

De acuerdo con declaraciones de Leónidas Iza, líder de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (CONAIE) no bastaron los 90 días de conversaciones para alcanzar acuerdos en todos los puntos, y especialmente quedó sin respuesta el pedido de respeto al derecho a sus territorios tierras ancestrales y a la protección del agua, la tierra y otros recursos.

En un mensaje en la red social Twitter, la Conaie @CONAIE_Ecuador denunció que “en la mesa de extractivismo y recursos naturales no se ha garantizado el derecho a la consulta previa, libre e informada”. De ahí que la lucha en defensa de la soberanía y del medioambiente en esos territorios, desde las comunidades se mantendrá firme.

Hasta el jueves último sesionaron por etapas las seis mesas de diálogo. Apuntó Iza que el pueblo “sabe el esfuerzo que hemos puesto para resolver los problemas; en dos mesas no hay acuerdos: en la laboral y de subsidios, pedimos al Gobierno que flexibilice su postura”,

Tampoco hubo acuerdo en cuanto al reclamo de bajar más el precio de los combustibles. El impacto económico de los altos costos de esos renglones es alto y provoca más empobrecimiento en los pueblos originarios, cuyo sustento principal proviene de la agricultura. Pero en las zonas rurales en general, rebajar esos precios es una necesidad imperiosa, lo cual no parece interesarle al Ejecutivo ecuatoriano.

En tanto, en la mesa laboral, según el gobierno, se lograron 17 acuerdos, pero las organizaciones indígenas no firmaron el acta de cierre. También hubo desacuerdos en tema tan importante como el de los subsidios, dado el deterioro de la situación social y la agudización de la inseguridad.

Sin embargo, este último asunto no figuró en las mesas técnicas previstas inicialmente, cuando resolverlo es una prioridad para todos los ciudadanos.

El otro gran ausente de las conversaciones entre el gobierno y los representantes de la población indígena, ha sido el presidente Guillermo Lasso, banquero al fin, da poca importancia a las preocupaciones de quienes más ayuda necesitan. Así lo hizo notar Iza en uno de sus mensajes trasmitidos mediante el canal de twitter de la Conaie: «Saludamos a los funcionarios del Estado que han puesto el esfuerzo para sacar este proceso, lo que en la práctica y voluntad NO hemos visto al presidente. El que no ha dado la cara al país ha sido el presidente Lasso”.

Ante el caso omiso del presidente y al ver cómo se han ignorado varias de sus principales demandas, el movimiento indígena informó que evaluará con sus bases los próximos pasos de la lucha. Advirtieron que el diálogo con el gobierno fue el resultado de un acuerdo tras 18 días de movilización y paro nacional en junio pasado, precisamente por necesidades urgentes, y en la mayoría de las cuales persiste la falta de consenso y de respuestas.

(*) Periodista cubana. Colaboradora de Resumen Latinoamericano.

Foto de portada: Bloomberg/ Archivo.

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