Registro Nacional de Deudores Alimentarios: Un paso contra la violencia económica en Argentina

La Cámara de Diputados dio media sanción, con 225 votos a favor y 1 en contra del liberal José Luis Espert, al proyecto que establece la creación del Registro Nacional de Deudores Alimentarios Morosos (ReNDAM) para identificar de manera unificada a quienes no cumplen con los acuerdos judiciales de manutención de sus hijes. Conversamos con Marcela Gómez Vizzoni, integrante de la Organización Hogares Monomarentales, sobre esta iniciativa y la realidad que atraviesan muchas personas, mayoritariamente mujeres, que se encargan solas de la crianza de sus hijos.

El dato habla por sí solo: en Argentina, el 75% de las mujeres que no conviven con el padre de sus hijos no cuenta con cuota alimentaria, según el Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento. Esta realidad profundiza la feminización de la pobreza, impactando sobre la actividad laboral de las mujeres, que cuentan además con menores ingresos y una mayor tasa de desocupación, subocupación e informalidad. Garantizar solas la sostenibilidad del hogar repercute en la salud mental, genera endeudamiento y pérdida de autonomía ante la necesidad de pedir ayuda económica a otros miembros de la familia o personas del círculo cercano, solicitar créditos o préstamos a familiares, bancos o financieras.

Marcela Gómez Vizzoni integra la agrupación Hogares Monomarentales, un movimiento que se tejió a partir de la visibilización que cada una hacía en sus redes sociales de la situación de abandono que atravesaban. “A esta causa, yo la vengo padeciendo como nieta, como hija y, ahora, como madre. De repente, me encontré abandonada por el padre de mis hijos y abandonada por el Estado desde el 2015. Allí empiezo a batallar y a peregrinar por la Justicia”, refiere.

El incumplimiento de alimentos por parte del progenitor varón es violencia económica. La persona a cargo de sus hijes que no cuenta con cuota alimentaria se ve obligada a multiplicar la cantidad de horas de trabajo para cubrir los gastos. “Esto es urgente y, en este contexto de crisis, se recrudece mucho más. El movimiento busca visibilizar la violencia económica que es la que subyace a todas las violencias, porque una mujer con dinero en el bolsillo puede salir del espiral ascendente de la violencia. Lamentablemente, los progenitores juntan el dinero y a las criaturas como arma de manipulación, por eso, buscamos que realmente se debata el proyecto de Ley de Violencia Vicaria”, explica Marcela. Se refiere a una propuesta presentada en el Congreso que busca legislar la “violencia que se ejerce sobre hijas/os, objetos, animales o personas afectivamente significativas para la mujer con el objetivo de hacerle daño. La misma puede manifestarse como una agresión psicológica, física, sexual, económica, vincular y/o judicial sobre las/os hijas/os de la mujer como un obrar negligente, de manera sistemática, con respecto a los cuidados requeridos por la edad de la niña/o”, detalla el proyecto. 

Para Marcela, es urgente entender la intersección de las violencias que parecen invisibles. Reclamar la cuota también tiene un gasto que corre por cuenta de las madres. “Las mujeres quedan como en rebeldía para el Poder Judicial si es que no se presentan a la audiencia porque a veces les implica trasladarse 50 kilómetros y no tienen dinero. Por eso, a la violencia económica se suma la institucional”, aclara.

La Ley

Se propone unificar y sistematizar la información de todos los Registros de Deudores Alimentarios Morosos que actualmente existen en algunas provincias con soporte digital de acceso público y gratuito. En su fundamento, señala que el objetivo es centralizar la información, de modo tal que quien tiene la custodia y el cuidado de niños y adolescentes no deba deambular por todo el país para lograr las inhabilitaciones del progenitor que comete el delito de no hacerse cargo económicamente de les hijos, de sus responsabilidades parentales. De acuerdo al proyecto, “quienes se encuentren en el ReNDAM no podrán acceder a una serie de acciones y trámites como a la apertura de cuentas bancarias y otorgamiento de tarjetas de crédito, inscripciones en los registros de la propiedad inmueble, solicitud o renovación de licencia para conducir, expedición o renovación de pasaporte, y desempeño de cargos públicos, salir del país e ingresar a espectáculos deportivos, entre otros”.

Se registrará a toda persona obligada al pago de cuota alimentaria provisoria o definitiva, establecida mediante resolución judicial o convenio homologado judicialmente, que se encuentre en mora por falta de pago de tres cuotas consecutivas o cinco alternadas, intimada judicialmente y que no hubiese demostrado fehacientemente su cumplimiento. El juez o tribunal interviniente deberán comunicar de oficio al ReNDAM dentro del plazo de cinco días hábiles. 

“Como la ley no dice un monto, lo que muchas veces sucede es que, si el padre dice: ‘Yo el mes pasado le compré las zapatillas o los remedios’, y presenta el ticket, ya estaría como ‘habilitado’ para el Registro de Deudores porque le entregó algo el mes pasado y este mes puede ser que no le dé nada. Es mucha la especulación y, mientras tanto, los derechos de la infancia son vulnerados“, afirma Marcela y resalta la necesidad de la retroactividad de cuota alimentaria para las mujeres que tienen hijes mayores de edad a los que han criado en total abandono.

¿Qué es el “deber alimentario”?

Les padres tienen la obligación de darle a sus hijos, hasta los 21 años o hasta los 25 si estudian o se capacitan en un arte u oficio, y no pueden mantenerse por sus propios medios, todo lo que necesiten para su manutención, educación, esparcimiento, vestimenta, habitación, asistencia, gastos por enfermedad y los necesarios para adquirir una profesión u oficio. El deber alimentario se encuentra regulado en el Código Civil y Comercial, y en tratados internacionales. Por regla, les progenitores o responsables legales tienen la exigencia de dar alimentos a sus hijos, independientemente de si conviven con elles.

El incumplimiento de la cuota alimentaria es una violación a un derecho esencial de les niños y adolescentes, e implica que la persona que queda a cargo sea quien cubra esa falta. En la gran mayoría de los casos, le corresponde a quien ocupa el rol de madre. Los datos en provincia de Buenos Aires arrojan que el 98,9% de las personas inscriptas en el Registro de Deudores Alimentarios de ese territorio son progenitores varones. “Nuestra organización se llama monomarental y hago hincapié en esto porque es un término que no existe en la jurisprudencia y es justamente para reivindicar a nuestros hogares y todos los derechos que todavía faltan por lograr”, señala Marcela. 

La deuda con nosotras es infinita

Las aristas de la crianza momomarentales son múltiples y muchas no están contempladas en las políticas actuales. La entrevistada hace referencia a que todas las asignaciones o programas “son para las criaturas, no para las madres. Son muy pocas las mujeres que realmente tienen una red secundaria o terciaria para poder delegar esas tareas de cuidado. Muchas veces consiguen trabajo, pero terminan siendo desvinculadas porque no tienen con quién dejar la criatura que está enferma o porque no hubo clases o porque simplemente no tiene todavía el dinero para cubrir el traslado de la escuela o al trabajo -continúa-. Está tan desfasado que, inclusive, a muchas mujeres no les conviene ni siquiera emplearse porque empezamos a hacer cálculos: ‘Que tengo que pagarle la niñera y ya también pierdo la Asignación que le corresponde a mi hijo’, y nosotras patinando en la pobreza, tratando de pedir ayuda a otras personas que, por lo general, también son mujeres”.

Marcela resalta que es tarea de un Estado presente hacerse cargo de esta problemática garantizando que todos les niños y adolescentes tengan lo necesario, y que la deuda de los progenitores sea con el Estado. Por otro lado, reclaman el acceso de las madres en esta situación a la Renta Básica Universal con cobertura de Seguridad Social.  

Somos una herramienta para sostener la economía, pero cualquier persona que tiene una herramienta la cuida. Se están aprovechando de nuestra plusvalía. Estamos poniendo gente disponible para trabajar en el futuro y también en el presente por el progenitor, porque él no está encargado de las tareas de cuidado. Somos nosotras las que movemos el mundo, pero dónde está el reconocimiento para nosotras”, concluye.

Tomado de Resumen Latinoamericano Argentina/ Fuente: La tinta.

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