EEUU: ¿Por qué no sucedió la esperada ‘ola roja’ republicana?

Aunque los últimos datos en EEUU muestran que los republicanos ganan las elecciones de mitad de mandato, su victoria no fue tan contundente como se esperaba. Varios expertos consideran que los pasados comicios pueden quedar en la historia como un punto de inflexión en el que se pusieron de manifiesto los límites de la estrategia del partido.

Se preveía que el Partido Republicano obtendría una mayoría en la Cámara de Representantes, la Cámara Baja del Congreso que controla todo los gastos del país, mientras que el control del Senado seguiría siendo incierto durante varias semanas. No obstante, aunque los republicanos lideran en ambas cámaras aun no han obtenido la mayoría absoluta. Incluso el presidente de EEUU, Joe Biden, señaló que fue «un buen día para la democracia».

En comentarios a Sputnik, el historiador constitucional y comentarista político Dan Lazare afirmó que los republicanos esperaban con confianza una gran ola de apoyo que les diera al menos 30 escaños más en la Cámara de Representantes y posiblemente muchos más, así como un control claro e indiscutible del Senado. Pero la ola nunca no sucedió. Por el contrario, los resultados pueden haber marcado el punto más alto de la popularidad del Partido Republicano a nivel nacional.

«Creo que 2022 puede ser, por tanto, un punto de inflexión en el que la naturaleza autolimitante de la estrategia republicana por fin se hace sentir. Hay que tener en cuenta que los demócratas, al haber ganado el voto popular en siete de las últimas ocho elecciones presidenciales, son ya el partido mayoritario», sugirió.

En las palabras de Lazare, durante los últimos 40 años, el partido del exmandatario Donald Trump ha podido compensar el crecimiento del apoyo demócrata entre las minorías y los jóvenes haciendo hincapié en el sesgo inherente del sistema electoral federal en su contra.

«Si los republicanos han podido mantenerse durante todos esos años, es solo porque han podido explotar ciertas ventajas constitucionales profundamente arraigadas. Entre ellas, un Colegio Electoral sesgado hacia los estados rurales poco poblados y un Senado basado en la representación equitativa de los estados que está aún más fuertemente inclinado en la misma dirección», explicó.

Agregó que en la Cámara de Representantes, los republicanos disfrutaron de una ventaja de aproximadamente un 11% desde 2010 gracias a una despiadada manipulación de los distritos electorales y al respaldo de un Tribunal Supremo dominado por los conservadores.

«El problema no es tanto una nación mitad libre y mitad esclava como mitad democracia y mitad oligarquía», subrayó.

Lazare considera que esta dependencia republicana de los institutos de poder les había costado un apoyo y credibilidad entre la población.
 
«Para los republicanos, el efecto a largo plazo los pone en una senda perdedora en la que se vuelven muy buenos en obstaculizar el trabajo, pero menos buenos en la movilización de la opinión pública en general. Para los demócratas, pasa al contrario. Cuanto más se ven perjudicados por esas maniobras, más consiguen ganarse a la población en general», informó.

El analista concluyó que el Partido Republicano depende cada vez más de una minoría muy movilizada, pero intolerante, de blancos rurales mientras que los demócratas son el partido de las masas urbanas jóvenes, prometedoras y de mente abierta.

Por su parte, Bo Groskap, profesor emérito de ciencias políticas en la Universidad Estatal de California, subrayó que las reclamaciones extremistas de fraude electoral, así como los disturbios del 6 de enero, llevaron a las urnas a independientes, demócratas y los miembros del Proyecto Lincoln —un grupo de republicanos, cuyo objetivo es evitar la reelección de Donald Trump— para impedir lo que podría haber sido una gran victoria para el partido de la oposición.

A su vez, el periodista independiente y comentarista político Sam Husseini apuntó a que la posición republicana contra el aborto jugó un papel crucial a la hora de atraer a los votantes hacia el bando demócrata.

«Creo que cuestiones como la posibilidad de que los políticos republicanos determinen el derecho al aborto y la preocupación por los procesos democráticos fueron, sin duda, factores que minimizaron las posibilidades de ganar de los republicanos en las elecciones intermedias», indicó.

Cada dos años, la Cámara de Representantes de EEUU se reelige por completo. Cuenta con un total de 435 miembros. El número de congresistas de cada estado varía en función del número de distritos. Por ejemplo, California está representada por 53 personas y Alaska por una sola. La composición del Senado cambiará en parte como resultado de las elecciones. De las 100 personas, 35 serán reelegidas. El nuevo Congreso comenzará a trabajar a principios de 2023.

Tomado de Sputnik / Foto de portada: AP / Andrew Harnik.

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