Nanociencias y medicina, una apuesta de Cuba

Por Flor de Paz* / Colaboración Especial para Resumen Latinoamericano.

La creación del primer diagnosticador cubano para la extracción magnética del ARN (o ácido ribonucleico) del SarsCoV2, mediante nanotecnología, cuenta entre las contribuciones sobresalientes del Centro de Estudios Avanzados (CEA), una entidad dedicada a las investigaciones de alto nivel en el terreno de las nanociencias.

Fue a fines del 2020 cuando los científicos del CEA trabajaron en una sustancia para abrir el coronavirus y, una vez creado el diagnosticador, el Ministerio de Salud Pública (Minsap) facilitó los reactivos que hicieron posible completar el producto.

Gracias a este resultado de la ciencia nacional, a lo largo del año 2021 pudieron ser realizadas entre 20 mil y 24 mil determinaciones diarias, explicó a la revista Avances Médicos de Cuba la Doctora en Ciencias Físicas Angelina Díaz, directora de la institución.

Resultó entonces que el kit cubano extraía más ARN que el utilizado antes. “Lo demostraron las pruebas preclínicas y clínicas hechas en el Instituto de Medicina Tropical Pedro Kourí (IPK)”, dijo la experta.

Doctora en Ciencias Físicas Angelina Díaz, directora de la institución.

“Posteriormente, cuando fueron incorporadas las pruebas de antígenos producidas por el Centro de Inmunoensayo, en pleno pico pandémico, pudieron hacerse hasta 40 mil al día”.

El kit del CEA —a través del cual puede extraerse ARN y ADN— tiene además una ventaja importante: se conserva a temperatura ambiente —entre 15 y 40 ºC—, gracias a lo cual pudo prescindirse del transporte refrigerado. El anterior requería ser almacenado a cuatro grados Celsius (ºC).

En relación al cumplimiento de las normas establecidas, la Doctora Díaz aclaró que el producto fue evaluado y recibió todos los permisos pertinentes por la autoridad regulatoria sanitaria y por la Oficina de Regulación y Seguridad Ambiental.

De acuerdo con las circunstancias en que surgió, inicialmente tuvo una autorización especial para los cuatro primeros lotes, otorgada por el Centro para el Control Estatal de Medicamentos, Equipos y Dispositivos Médicos; a continuación, con una de emergencia, más tarde con la licencia de buenas prácticas y, finalmente, con el registro del producto en 2021.

De manera adicional, añadió la directora del CEA, logramos sustituir el alcohol al 99,9 por ciento o isopropanol —que el proceso de lavado del virus demandaba y cuyo costo es elevado— por alcohol fino tipo A, producido en la industria nacional.

Otro empeño de la institución científica es la elaboración de un biosensor del Sars-CoV-2, capaz de detectar la presencia del coronavirus una vez que se le añade otro tipo de nanopartículas al ARN obtenido.

“Se trata de una herramienta diferente a todas sus análogas existentes en el mercado”, dijo Yorexis González, director de Investigaciones, Servicios Especializados y Producción de la institución y Doctor en Física en Materiales Avanzados en Nanotecnología.

Comúnmente —explicó— pueden encontrarse biosensores de antígenos o de anticuerpos. “En cambio, este es similar a la tecnología que usa el PCR porque con el mismo material genético extraído se detecta la existencia del patógeno en un lapso muy breve”.

Dicho biosensor forma parte de los objetivos del Laboratorio de nanoformulaciones de la institución, “una plataforma de diseño de diagnosticadores de respuesta rápida para casi todos los virus, cuyas facilidades los hacen ideales para estar en la atención primaria de salud pública”.

En esa misma línea, afirmó el científico, fueron iniciados trabajos con el IPK para la obtención de una tira reactiva capaz de detectar el virus del dengue (cualquiera de los cuatro serotipos), la influenza u otros agentes patógenos.

Otros futuros aportes del Programa Nacional de Nanociencias y Nanotecnologías en Cuba, están relacionados con la nanobiomedicina. “Uno de ellos incluye la fabricación de medicamentos de liberación controlada; otro, sistemas de extracción de ácidos nucleicos; un tercero, se refiere al diagnóstico de enfermedades cardiovasculares y el siguiente está destinado a la nanometrología y nanoseguridad”, precisó la Doctora Díaz.

La nota de Avances Médicos afirmó asimismo que el Laboratorio de Microbiología del CEA está avalado con la Licencia de Seguridad Biológica Nivel de Riesgo II, facilidad que le permite trabajar con todos los virus respiratorios, pero que ambiciona solicitar el Nivel de Riesgo III.

(*) Periodista cubana especializada en temas científicos y Directora de Cubaperiodistas.

Foto de portada: Prensa Latina.

Autor

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: