Los BRICS: motor de transformaciones multilaterales profundas
Por Raúl Antonio Capote*
Colaboración Especial/ Resumen Latinoamericano
La Cumbre de los BRICS que se celebra los días 6 y 7 de julio de 2025 en Río de Janeiro, bajo la presidencia de Brasil, representa un momento clave para este bloque ampliado a once miembros, que busca consolidarse como un actor central en la reformulación del orden mundial y en la promoción de una mayor justicia social, económica y ambiental.
Brasil, como país anfitrión y presidente rotativo, ha definido seis ejes estratégicos: salud pública, financiamiento climático, inteligencia artificial, paz y seguridad, desarrollo institucional y uso de monedas locales.
Bajo el lema «Fortalecer la cooperación del Sur Global para una gobernanza más inclusiva y sostenible», sesiona el cónclave donde se discuten mecanismos para financiar el combate al cambio climático, la cooperación en salud orientada a enfermedades relacionadas con la pobreza y la desigualdad, y la defensa del valor económico de los datos usados en inteligencia artificial.
La guerra comercial impuesta por Estados Unidos y las amenazas arancelarias del presidente Donald Trump, integran lugar destacado en la agenda.
En un escenario global marcado por tensiones geopolíticas, guerras comerciales, conflictos armados y desafíos ambientales, los BRICS se posicionan como la voz representativa del Sur Global, que agrupa a casi la mitad de la población mundial y alrededor del 40% del PIB global en paridad de poder de compra.
Por otro lado, la cumbre se celebra en un momento en que las instituciones multilaterales tradicionales, como la ONU, el FMI y el Banco Mundial, son cuestionadas por su falta de representatividad y eficacia para atender las demandas de los países en desarrollo
Los BRICS buscan ser un motor de transformaciones multilaterales profundas. En su declaración final, reafirmaron su compromiso con la reforma del sistema multilateral para hacerlo más legítimo, equitativo y eficiente, insistiendo en la necesidad de reformar el Consejo de Seguridad de la ONU y otras instituciones globales.
Además, los BRICS promueven mecanismos para reducir la dependencia del dólar estadounidense en el comercio interno y en los sistemas de pago internacionales, impulsando el uso de monedas locales y alternativas al sistema SWIFT, como respuesta a las sanciones unilaterales y al proteccionismo creciente, especialmente en el contexto de la guerra comercial con Estados Unidos.
Mientras en materia ambiental, los BRICS buscan un financiamiento climático justo, exigiendo que el Norte Global asuma su responsabilidad histórica por la contaminación y apoye a los países más vulnerables en la transición ecológica, con miras a la COP30 que Brasil albergará en noviembre de 2025.
En suma, la cumbre de los BRICS en Brasil destaca por su intento de consolidar un bloque que no solo desafía el orden mundial dominado por Occidente, sino que también impulsa una agenda de cooperación que integra desarrollo económico, justicia social y sostenibilidad ambiental.
Como señaló el primer secretario del PCC y presidente de la República de Cuba “BRICS es hoy sinónimo de esperanza. La esperanza de que el multilateralismo se salve del caos y la inoperancia en que la prepotencia de unos pocos ha sumido a la ONU, que hace 80 años nació para evitar que la guerra fuera alternativa para la solución de conflictos, urgida de profundas reformas que durante más de medio siglo ha reclamado el Sur Global”.
(*) Escritor, profesor, investigador y periodista cubano. Es autor de “Juego de Iluminaciones”, “El caballero ilustrado”, “El adversario”, “Enemigo” y “La guerra que se nos hace”.
Foto: CNN

