Cuba

Crónica 508 R. H. Cuba “Firmeza y continuidad”

Por Héctor Celano / 9 febrero 2026

“Mi frontera es el mar / sin barreras ni límites / me gusta así andar libre / en la oceánica cuna de sonoras maderas / guajiras tumbadoras / caídas de tormentas // Palomas son las olas que penden / de mi saya / Quienes hacen las aguas dicen que soy indómita / hablo de los delfines / y las sabias tortugas // Curtidos de horizontes / salobres marineros / sonríen / Al mecerme en sus barbas / entonan con ternura / mi ron y mi tabaco // hay tripulantes lúcidos velándome las ramas // Muchos me saben barca / de árboles y sierras / que viaja hacia el futuro // Llevo una carga simple de manos enlazadas / alzando mi canción / Cimbran // yo / siento que me alumbran / y entibian mis quimeras / igual que una fogata.” Con el poema La Barca de mi libro “Umbral de la palabra”, en la crónica 508 deseo brindar un auténtico y sentido homenaje de agradecimiento al presidente de Cuba y Primer Secretario del Comité Central del Partido, Miguel Díaz-Canel. 

Su magistral comparecencia del 5 de febrero, además de reafirmar continuidad con fundamento y contundencia, es una pieza trascendental que colabora a afianzar las posiciones políticas e ideológicas para quienes bregamos por un mundo armónico y pacífico, dentro de la diversidad de pensamientos, culturas e idiosincrasias.

“Los revolucionarios sabemos lo que cuesta defender una revolución” afirmó con serenidad y énfasis, mientras una gran cantidad de seres en el mundo observaban sus ponderaciones en una trama de palabras plagadas de amor y sensatez. Estamos claros que hay preocupación por la intensa campaña mediática de calumnia, odio y también de guerra psicológica que se trata de imponer.” En sus iniciales conceptos quedó nítida la evidencia que el mascarón de proa de este continuo asedio es el agudo desabastecimiento de combustible que agrava la situación, pero no paraliza a nadie.

El presidente al dejar en claro que Cuba no está sola en medio de la más intensa agresión, recordó que desde hace seis décadas el pueblo enfrenta las máximas presiones de la principal potencia del mundo. 

Dentro de mi experiencia, no estoy en condiciones de afirmar si es posible que una potencia colosal no se transforme en imperio avasallante. Sí, puedo decir, que en más de siete décadas de existencia, no he visto esas conductas en la antigua Unión Soviética, ni en la China actual. 

El desenfreno, la avaricia y la impunidad que por ahora despliega Estados Unidos (con apoyo o vista gorda de muchos lamedólares) marca un disparar hacia adelante, quizás de derrumbe o postrimería, que tanto dolor puede causar aún al resto de la humanidad. 

El imperio no puede tolerar la independencia, soberanía y libertad de sociedades que, como bien dijo Díaz-Canel, en el caso de Cuba, siempre esgrimió el máximo respeto por cualquier país hermano y no es una amenaza para Estados Unidos, al contrario, de coexistir pacíficamente un diálogo, beneficiaría enormemente a ambos pueblos, en tantos rubros… Entiendo que en lo cultural y deportivo, sería magnífico.

Esencialmente el presidente afirmó que Cuba está dispuesta a un diálogo con los Estados Unidos, abierto sin premisas ni limitaciones, en un pie de absoluta igualdad.

Cuba no renuncia a recibir combustible, aunque el bloqueo energético arrecie a límites imposibles de sostener de no mediar tanto odio con una consecuente embestida.

En la parábola de cierre de la crónica deseo destacar que Díaz-Canel puntualizó la voluntad no solo de resistir, sino de crear y superar. El pueblo y la juventud tienen la palabra y, será la unidad la que dará fuerza a la defensa de la patria.

Díaz-Canel ¡¡firmeza y continuidad!!

Fuente: Agencias / Foto: Estudios Revolución

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