Cuba ejemplo
Por Ramón Pedregal Casanova*
No hay un solo día que Trump no ataque al pueblo de Cuba y los pueblos del mundo. Trump, Hegseth, Narco Rubio, los sionazis de su régimen AIPAC-Epstein y los Netanyahu colonialistas, así como los gobiernos y capos capitalistas que se ponen de parte del imperialismo, se sentarán en el banquillo de los acusados que se prepara para la nueva etapa del mundo, que vendrá con nuevos organismos internacionales, organismos para la defensa de los Derechos de todos los antiimperialistas. Los organismos hoy abandonados apenas significan una voz que no moviliza desde hace décadas, y ésta es la hora en la que el imperio se ahoga en su crisis en todos los órdenes de su vida interna y externa, de ahí su criminalidad sin subterfugios para someter a quien le pueda extraer su vida para adquirir fuerza con la que sostenerse.
En año y medio que lleva Trump representando al imperialismo, su régimen ha querido quedarse con Groenlandia, agregar Canadá como un Estado más, quedarse con el Canal de Panamá, ha seguido alimentando a los ucronazis para quedarse con sus materias primas y para desgastar a Rusia, sobre la que descarga el mayor número de sanciones, se metió en guerra con Yemen, ha continuado sosteniendo al ente colonial con Netanyahu a la cabeza para extender la guerra y la destrucción a toda Asia Occidental, ha mandado cuantas armas le ha sido posible para bombardear Gaza y cometer el genocidio de todos conocido, donde se prometía hacer casinos y hoteles sobre los mártires para disfrute de su clase genocida, ha seguido alimentando la guerra del sionismo contra Líbano, ha lanzado una guerra contra Irán, ¿cuántas más ha emprendido y están poniéndose en marcha?, tiene anunciada su guerra contra China-Rusia, … amenaza a Brasil, a Colombia, a México, insulta a los africanos y a los europeos, saca a las calles a su policía nazi para perseguir a quienes se manifiestan por Gaza Palestina, y expulsa de las universidades a profesorado y estudiantes, y da la orden de secuestrar emigrantes, expulsar a millones de trabajadores que venían dejando su esfuerzo laboral en EEUU, y los insulta, los amenaza, suspende leyes internas y declara que la ONU es una “delicadeza”, … como representante imperialista transmite la incapacidad y desesperación de cuando todo le empieza a fallar a su clase, que se infla de papel moneda sangrienta conforme guerrea, mientras todos los gobiernos, hasta sus aliados, antes imperialistas, desconfían y buscan algún camino por el que hacerse un sitio de dominio y robo, Inglaterra, Francia, Alemania, … los OTAN, buscando sujetarse en ese futuro que viene, apartados del monstruo que cae y los tenía absorbidos, … y así vemos que pierde influencia, mercados, aliados, valor de intercambio monetario, desarrollo tecnológico, industria, guerras, y crece y crece su cáncer interno. Mientras, se abren camino geoestratégico potencias antiimperialistas a las que los pueblos aplauden, pues son la esperanza. El imperialismo por su esencia explotadora y criminal, busca sobrevivir, provoca guerra, la más extensa nunca conocida para que el mundo frene su avance, el imperialismo aspira a beberse la sangre del mundo y la que no le quepa hacer que corra a sus pies.
La última agresión que vocifera el genocida Trump contra Cuba lleva el propósito de borrar más de 60 años de fracaso imperialista, es la marca irrefutable, insuperable, la que fue primera señal de su derrota que ahora refleja que no ha podido superar. Como conductor público la clase dirigente, los multimillonarios, Trump, racista, psicópata y genocida, anuncia su próxima agresión contra Cuba diciendo que va a hacer con ella “lo que quiera”, y firma la “Orden Ejecutiva. Imposición de Sanciones a los Responsables de la Represión en Cuba y de las Amenazas a la Seguridad Nacional y la Política Exterior de EEUU”, tan desesperado se muestra, así se ve su clase, que habla del enorme daño que ocasiona a Cuba como si fuese bueno para su bolsillo, y declara al país de la paz y la solidaridad como “Amenaza a la Seguridad Nacional y la Política Exterior de EEUU”.
El imperialismo quiere un genocidio en Cuba, en Irán, en Gaza, en Líbano, en Yemen, una crisis en el mundo entero, quiere que se pase hambre y no se tenga ningún recurso para producir electricidad, medicamentos, alimentos, … y esclavizar. Todo lo tienen en marcha, preparan los asaltos para cuando los resistentes estén en la mayor debilidad. No van a atacar a los que calcula que pueden hacerle frente, temen la guerra popular con una estructura única, en la que Cuba está sólidamente fortalecida, dispuesta a la defensa hasta el final, lo vemos diariamente. Ahora bien, los amigos de Cuba, gobiernos, pueblos, individuos, debemos dar un paso que rompa el bloqueo, que aísle más y más a EEUU allí donde y en qué se vea representado.
El Presidente Díaz Canel ha declarado en su exposición última:
“Quién se levanta con Cuba en este momento, se levanta para todos los tiempos. En Cuba se está defendiendo la dignidad de los pueblos, en Cuba, se está defendiendo la soberanía y la independencia de los pueblos, en Cuba se está defendiendo el derecho a la autodeterminación de los pueblos, en Cuba se está defendiendo la convicción de que una causa justa defendida por un pueblo heroico no se abandona. Por tanto nadie espere la rendición. ¡Hasta la victoria siempre!
*Ramón Pedregal Casanova, escritor, miembro del canal Antiimperialistas.com y miembro de la Red en Defensa de la Humanidad.
Tomado de REDH-Cuba.

