Denuncian tortura psicológica contra activista brasileño Thiago de Ávila, integrante de la flotilla a Gaza
El activista brasileño Thiago Ávila, detenido desde hace una semana por Israel junto al español Saif Abukeshek, ambos integrantes de la Global Sumud Flotilla, que se dirigía a Gaza cuando fue interceptada por militares israelíes, está sufriendo «torturas psicológicas», denunció este miércoles su esposa.
Ávila y Abukeshek han sido secuestrados por el régimen sionista, bajo varias acusaciones relacionadas con la seguridad y denunciadas como represión para frenar la solidaridad con Gaza y el activismo político contra el genocidio.
La psicóloga Lara Souza, de 30 años, declaró que tuvo conocimiento de una serie de amenazas proferidas contra su marido durante los interrogatorios.
Según relató, Ávila fue confrontado con fotografías de su familia en Brasil “para amenazarlo, para torturarlo psicológicamente”, insinuando que estaban siendo monitoreados y que podrían hacerles daño.
“Por supuesto que eso es aterrador. Sabemos de lo que son capaces, por lo que estamos preocupados”, comentó Souza.
Ávila también habría escuchado que sería detenido durante más de 100 años y que sería asesinado por miembros del Ejército israelí. “Durante el traslado hacia Israel, habrían amenazado con arrojarlo del barco en altamar y con quebrarle todo el cuerpo para impedir que participe en nuevas misiones humanitarias”, contó su esposa.
Debido a esas amenazas, Souza ha acudido a autoridades del Gobierno brasileño y a la Policía Federal para solicitar protección.
“Solo el hecho de haber pedido ayuda al Gobierno ya refleja la gravedad de la situación y la sensación de que realmente necesitamos apoyo. He tomado algunas precauciones: las personas cercanas saben siempre dónde estoy, evito salir de casa innecesariamente, no recibo visitas y, en definitiva, trato de adoptar todas las medidas posibles”, dijo.
El brasileño Thiago Ávila, quien también participó en el convoy solidario internacional Nuestra América que llegó a Cuba en marzo último, fue detenido junto al hispano-palestino Saif Abukeshek cuando la flotilla Global Sumud fue interceptada ilegalmente la semana pasada por el Ejército israelí en aguas internacionales.
Ambos fueron separados del resto de los activistas retenidos y llevados a Israel, donde permanecen encarcelados y con comunicación externa restringida.
Alejada de su rutina profesional desde el inicio del incidente, Lara se ha dedicado a movilizar a la prensa y a la opinión pública para presionar al Gobierno israelí.
Este miércoles se reúne con diplomáticos brasileños para informarse sobre las negociaciones y planea participar en protestas en Brasilia previstas para el final del día.
“Espero que los gobiernos de otros países también se movilicen, porque esta no es una violación solo contra Thiago como ciudadano brasileño o contra Saif como ciudadano español y sueco; es una violación de los derechos humanos y debería movilizar a toda la comunidad internacional”, agregó.
Este miércoles, los abogados que representan a ambos activistas intentaron revertir una decisión que prolongaba su detención hasta el domingo, pero su solicitud fue rechazada.
La ONU pidió a Israel la liberación “inmediata e incondicional” de los activistas y subrayó que no constituye delito mostrar solidaridad ni intentar llevar ayuda humanitaria a la población de Gaza.
En las últimas horas se conoció que Teresa Regina de Ávila e Silva, madre del activista brasileño y de la vicepresidenta del Sindicato de la Policía Civil del Distrito Federal (Sinpol-DF), Luana de Ávila, falleció este martes 5 de mayo.
La noticia fue confirmada por el Sinpol-DF a través de sus redes oficiales. La organización expresó su solidaridad con los familiares ante la pérdida. El fallecimiento coincide con la detención de su hijo, quien permanece privado de libertad desde el pasado 29 de abril en una cárcel israelí.
El centro legal que representa a los activistas, Adalah, dedicado a los derechos de los palestinos en Israel, ha denunciado que “todo el proceso legal es fundamentalmente defectuoso e ilegal”.
De Ávila y Abukeshek permanecen en aislamiento en el centro de detención Shikma, en Ashkelon. Entre los presuntos delitos de que les acusa Israel están “colaborar con el enemigo en tiempos de guerra, contactar con un agente extranjero, pertenecer a una organización terrorista y prestarle servicios, y transferir bienes para una organización terrorista”, informó Adalah el pasado domingo.
Adalah denunció malos tratos hacia sus representados por parte de las autoridades israelíes, precisando que Ávila fue “golpeado” y “arrastrado por el suelo” con vendas en los ojos e incomunicado tras su detención.
De acuerdo con la denuncia, Abukeshek fue mantenido desde su arresto el jueves de la pasada semana con “las manos atadas y los ojos vendados”, obligado a permanecer en posiciones de estrés, lo que habría causado “hematomas en el rostro y las manos”.
Ninguno tuvo acceso a representación legal durante los interrogatorios, lo que agrava la falta de garantías en el procedimiento y confirma su ilegalidad, dijo la organización.
Tomado de Cubadebate.

