El 10 de Argentina: Amor de ida y vuelta

Por Yaimi Ravelo / Resumen Latinoamericano Corresponsalía Cuba.

La Habana, 30 de abril.- “Diego tenía que tener un recordatorio en esta ciudad y en este país”, expresó Luis Ilarregui embajador de Argentina en Cuba tras la develación de una tarja a Diego Armando Maradona en la cancha de futbol de 5ta y 60, en el municipio de Playa, en La Habana.

Amigos, jóvenes deportistas, glorias del deporte cubano como Javier Sotomayor y Ana Fidelia Quirot, los amantes del fútbol y vecinos de la zona… Allí estaban –en la cancha- y asomados a los balcones de las casas para rendir tributo a uno de los íconos del deporte más popular de los argentinos, el que más ha querido a Cuba y al que la Isla correspondió con el cariño del pueblo de Fidel en una amistad eterna entre el ídolo mundial y el máximo líder de la Revolución Cubana.   

“Ha sido mágico que hayamos inaugurado la cancha con alguien que fue amigo de Diego, con alguien que hizo dos mundiales en los programas ‘De Zurda’ y con ‘La Mano de Dios’ –donde compartieron juntos– , eso le dio un marco muy especial cargado de romanticismo el que Víctor Hugo Morales haya inaugurado esa cancha”, manifestó el embajador argentino ante la presencia del popular relator deportivo, conductor y periodista de origen uruguayo.  

Argentina me ha dado hasta el día de hoy la posibilidad  de vivir cerca del futbol y de vivir en el recuerdo permanente de Diego Armando Maradona –dijo Víctor Hugo en el acto de inauguración-. Tuve el privilegio de tratarlo.”

“‘De Zurda con Diego’, después de ‘La Mano del Diez’ en Rusia, fueron dos de los episodios más significativos,  más altos de toda mi vida porque pude estar cerca de Diego. Lo que puedo contar de Diego es que era un ser humano maravilloso, fue un jugador incomparable y eso lo vimos todos, pero cuando uno se acerca a esos grandes nombres uno tiene mucho miedo. ¿Qué vamos a descubrir detrás de ellos? ¿Cuál será su comportamiento, su manera de tratarme? ¿Cómo tratará a la gente que está a su alrededor?”, preguntó.  

“Fueron semanas y semanas en un mundial, después semanas y semanas en el otro mundial… Y realmente Diego era más bueno que el pan. Diego era un hombre de un nivel de cordialidad y de respeto por los demás, sobre todo por los trabajadores. Pocas veces lo he visto, quizás nunca, en una persona que podía comportarse como un divo llevándose el mundo por delante.”

El entrañable amigo contó también sobre Maradona que “no firmaba un autógrafo a la disparada como muchos ven que hacen los deportistas, siempre andaba muy apurado, con mucho quehacer. Diego parecía que no tenía nada que hacer. A los muchachos Diego los trataba con una sonrisa.”

«¿Y cómo te llamás?» -recordaba a Maradona.

“Para poner el nombre de la persona que le pedía ese autógrafo y se tomaba el trabajo de poner entre paréntesis ‘Diego 10’ después de la firma de Maradona. Y yo lo miraba diciendo: parece mentira, se está tomando este tiempo y sabe que tiene que ir para otro lado porque las exigencias siempre eran muy altas.”

“A mí me encendía el corazón de un profundo amor por ese hombre casi desvalido frente al amor de los demás. Porque por el amor que él sabía que disparaba en los otros… él respondía también a esa imagen de amor que había entregado sus seguidores, a esa imagen de artista sublime que ahora sigue recorriendo el mundo en cada aparición de sus jugadas incomparables. Sigue siendo el más grande futbolista y es uno de los seres más grandes que hay en mi corazón.”

Por Cuba, por la Argentina, por Diego, gracias a la vida que me ha dado tanto.”

Cual poeta, Víctor Hugo tejió su cariño en palabras de admiración por Cuba y su pueblo:

“En nuestros pequeños sueños de pronto pasan los grandes nombres, los grandes hombres, los grandes episodios y nos aferramos a algunos de ellos en la vida.”

“Muchísimos de mi generación y particularmente yo, elegimos Cuba. Y Cuba al cabo de éstos 62 años nunca nos ha defraudado. Siempre ha sido Cuba quien marca la más alta medida de la dignidad del hombre, de aquellos sueños juveniles, de aquella rebeldía, de aquel sueño de cambiar el mundo. Ese mundo que nos aterra hoy día, ese mundo que se lleva por delante todos los valores, ese mundo lleno de mentiras como las que tenemos que sobrellevar día a día.”

“Y ahí en el medio del Caribe… Cuba, para decir que es posible la igualdad y la justicia social. Aquello que soñaba desde la rebeldía de muchacho pobre, como me había tocado nacer en mi Uruguay natal.”

“Y ahí estaba Cuba –prosiguió- dándonos el encuentro de los más extraordinarios intelectuales. Y ahí estaba Cuba en sus años sesenta con su Prensa Latina armada por periodistas de la Argentina y Uruguay, inolvidables nombres como Jorge Masetti, Rodolfo Walsh, Carlos María Gutiérrez. Ahí estaban ésos subiendo a la Sierra Maestra para ver de qué se trataba esa lucha increíble.”

“Tuve la felicidad de pasear por el Centro Fidel Castro y pensé…, estoy viendo nada menos a estos hombres luchando en la Sierra Maestra con las balas atravesando los árboles y buscándolos a ellos. Estoy viendo la demostración más alta de coraje que América Latina quizás haya tenido en los tiempos modernos. Así que tuve que aguantarme mis rodillas… –prolongado aplauso– porque me daba vergüenza decir que debía sentarme un momento, era como traicionar la historia que había detrás de esos hombres.”

“Cuba para nosotros es José Martí y sus poemas, algunos de ellos aprendidos de memoria. Cuba es Fidel. Cuba es el Che. Cuba es Camilo. Cuba es cada uno de aquellos 82 hombres que no se puede entender como tuvieron la ocurrencia de atravesar parte del mar para ir a salvar un país, para salvar la dignidad de una nación.”

“Eso es Cuba en mi corazón y lo será siempre, por eso hizo la bandera para que no renunciemos nunca cuando queremos hablar de justicia social.”

Víctor Hugo le agradeció a la Argentina y reconoció- “es un país que amo profundamente porque me ha dado a cada minuto muchísima felicidad y reconocimiento, me ha dado la posibilidad de lucirme de una manera en una profesión extraordinaria y querida por los pueblos como es la de relator deportivo. Y me dio en el colmo de la satisfacción haber conocido a Diego Armando Maradona; primero en la cancha relatando sus hazañas, tratando de imponerme un poco a la altura, de la estatura maravillosa de su arte, de su genio, de su valentía para jugar el futbol».

Luis Ilarregui durante el encuentro intercambió con representantes del deporte cubano e hizo entrega representativa de una donación de balones de futbol desde la Asociación del Futbol Argentino (AFA) para fomentar la práctica de este deporte en los niños y jóvenes de los barrios capitalinos.  

Según el diplomático argentino-, “Diego y el Che, los dos representan mucho de Argentina en este país, me parece que está muy bien el recordatorio sobre él, para muchos argentinos fue el jugador más importante del mundo y además es como una representación permanente de los argentinos en Cuba y el mundo.”

Refirió que “la figura de Diego, sus posturas, sus no dobleces, sus a veces inconvenientes declaraciones o sus impertinentes declaraciones con respecto a lo que se considera el sentido común generalizado y obligatorio, él lo rompía y contravenía a todos esos códigos sociales que tenemos incorporados y por lo tanto este país y este pueblo que ha contravenido también las cuestiones del ‘estatus quo’, Diego tiene que ver mucho con Cuba”.

“Estoy muy contento, ‘rechocho’ –una forma de decirlo en argentino- y feliz de que Diego esté ahí en 5ta y 60 a la vista de todos los que pasen por ese lugar.”

El cariño de Víctor Hugo por Cuba y por Diego es inmenso, la unión de esos dos cariños se dieron hoy sintetizados en ese acto, en el gol que él relata magistralmente en ese famoso ‘de qué planeta viniste’, esa frase que quedó establecida para todos los que nos gusta el fútbol. 

Para el embajador argentino la presencia de tantos jóvenes cubanos con la camiseta argentina, “fue muy lindo”.

“Todos sabemos que Cuba en el futuro será futbolera –refirió- con todo respeto al béisbol, va a ocurrir que serán futboleros y esto fue una demostración de ese movimiento que va a ocurrir. Maradona de cierta manera impulsa desde algún lugar a que los cubanos quieran al futbol. Ver a los jóvenes con camisetas argentinas, saludando a Víctor Hugo queriéndose sacar fotos con un Maradona detrás, eso para nosotros es maravilloso.”

Sobre el futbol cubano Víctor Hugo declaró percibir muchas posibilidades que han sido desaprovechadas, “yo creo que por falta de competencias, no hay deporte que crezca sin una buena competencia”.

Propuso como modesta iniciativa invitar a los jugadores argentinos a la isla y que sean los equipos cubanos quienes los ayude en sus entrenamientos. “Eso sería un tú a tú muy interesante para el futbol cubano. Posibilidades físicas las sabemos, sabemos lo que es Cuba”.

Fotos: Yaimi Ravelo / Resumen Latinoamericano Corresponsalía Cuba.

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