Presidente Lasso da otra bofetada al magisterio ecuatoriano

Por Liset García* / Colaboración Especial para Resumen Latinoamericano.

Cansados de reclamar derechos, la Unión Nacional de Educadores (UNE) de Ecuador, vuelve a llamar a una huelga de hambre del gremio iniciada este martes, en señal de protesta por la negativa del gobierno de resolver la equiparación salarial y otros beneficios de la Ley Orgánica de Educación Intercultural (LOEI), que tras su aprobación el pasado año por la Asamblea Nacional, fue vetada recientemente por el presidente de la nación, Guillermo Lasso.

El gremio está a la espera de un pronunciamiento de la Corte Constitucional, tras el veto que el mandatario regaló a los educadores, precisamente cuando se celebrada la jornada por el Día del Maestro en Ecuador, el pasado 13 de abril.

La presidenta de la UNE, Isabel Vargas Torres, razonó en conferencia de prensa que la “equiparación salarial no solo beneficia al magisterio, beneficia también a jóvenes y estudiantes”, por lo que retoman la huelga como un acto de justicia, hasta que la Corte se pronuncie.

El mandatario está mostrando falta de voluntad política con alumnos y docentes del sistema público, agregó Vargas, un acto que el gremio considera como una bofetada al magisterio. Mientras su homólogo en la provincia de Pichincha, Kevin Hidalgo, dijo que inicialmente participarán unos 15 maestros en la capital y luego se unirán otros en Guayaquil.

Por su parte, el medio digital GK @GKecuador, incluyó en su cuenta de la red social Twitter un reporte de la vicepresidente de la Une, Rosana Palacios, en el que refiere que “el derecho a educarse debe ser un derecho prioritario para el gobierno”.

https://twitter.com/GKecuador/status/1521557757362589696?s=20&t=XfG0gJul3QjLTbGvUYrB2A

En julio del pasado año la Une convocó a una protesta similar en rechazo a la falta de empleo, el alza en los precios de los combustibles y otras medidas dañinas para los trabajadores, sumado al reclamo de la aplicación de las reformas de la ley conocida por su siglas LOEI.

La huelga de hambre de los maestros se extendió alrededor de un mes con la participación de cerca de una centena, y se sumaron padres y estudiantes, y miembros de otras organizaciones de trabajadores, campesinos, de 11 de las 24 provincias del país.

La protesta tenía como eje central el reclamo de que la Corte Constitucional fallara a favor de la aplicación de la LOEI, aprobada en la Asamblea Nacional el 9 de marzo de 2021, y cuyo contenido modificó el 80 por ciento de la vigente desde diez antes.

De acuerdo con lo dispuesto por el legislativo, la revalorización o aumento salarial provendría del excedente en la venta del petróleo y de la recaudación tributaria, pero el ejecutivo se empeña en desoír lo aprobado. Luego de darle largas al tema decidió cerrar la puerta a la norma y a los justos reclamos del magisterio, dispuesto a seguir exigiendo, entre otras medidas, que se mantenga el salario mínimo de 1 000 USD para los docentes del Ministerio de Educación.

La LOEI se mantuvo suspendida por dos demandas de supuesta inconstitucionalidad. Los magistrados de la Corte Constitucional fallaron por fin al desechar esos pedidos y la pusieron en vigencia, por lo que cesó el ayuno del pasado año. Isabel Vargas había responsabilizado a la Corte con las vidas de los huelguistas en caso de desenlaces negativos. Más de uno tuvo que ser hospitalizado.

Por eso ahora en su primer día de huelga han declarado que “ni la muerte detendrá nuestra acción”, apostados frente a la Corte Constitucional, en el norte de Quito. Su exigencia sigue siendo la misma desde marzo del 2021, que ratifiquen la ley.

La situación ha empeorado, el descontento crece y el gobierno no solo ha hecho caso omiso de sus propias promesas de campaña, sino que adopta medidas en contra de los sectores populares de más bajos ingresos y sigue pisoteando derechos, por lo que los docentes han encendido otra vez la antorcha de sus exigencias incluso a costa de sus vidas.

(*) Periodista cubana. Colabora con Resumen Latinoamericano.

Foto de portada: Karol Noroña.

 

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