Kari Krenn: La fecunda y silenciosa labor de las madres cubanas

Por Kari Krenn.

«Hay días difíciles…
Días contradictorios…
Días que se superponen en extraños pliegues, donde la tristeza y la alegría coexisten…

Pensé cómo hacerlo y se tornó muy difícil para mí, saludar hoy a las madres cubanas en su día.

¿Qué decirles? ¿Cómo intentar llevar un poco de aire fresco a sus corazones agobiados por el luto colectivo?

Mi incertidumbre para no caer en la banalidad de una efeméride, desprovista de todo sentido de la realidad, cayó por tierra al observar las imágenes:

Los bomberos y equipos técnicos en su denodada labor, sin descanso, tratando de rescatar a las víctimas…

Los equipos médicos «guapeando» como les pidió su presidente en estas horas álgidas de desolación…

Los jóvenes y no tan jóvenes, prestos a dar hasta la última gota de sangre posible…

Todos, grandes y chicos, unidos para afrontar este dolor tan inmenso…

¿Y saben qué?

Ahí dimensioné la fecunda y silenciosa labor de las madres cubanas: la fibra de la que está hecha su pueblo, me habla de la leche dulce que amamantó sus sueños…

De la nobleza de las manos que guiaron sus primeros pasos…

De la constancia en criar mujeres y hombres de bien…

Los cubanos han mamado amor y eso es lo que devuelven al mundo, por eso el mundo los ama.

Verán… yo no soy periodista ni nada que se le parezca. Estoy a 7000 km y siento una impotencia tan inmensa… que solo me llena este desespero mío, la posibilidad de cronicar, de mostrar, de contar, de teclear letras ávidas por decirle al mundo lo que pasa, de ayudar aunque sea con una pequeña palabra.

Tal vez el amor tiene esas salidas misteriosas y logró tranquilizar a mi alma solo al acariciarlos con mis letras y decirles que los comprendo… que los acompaño… que los quiero… que se han crecido en mí, para no salirse nunca más.

Hoy es el día de las madres en Cuba, nosotras acá lo festejamos en octubre y sí, definitivamente después de la tormenta escampa:

Los rayos de sol que asoman son esas madres abnegadas que criaron esos hijos valientes que veo allí.

Más que merecido tienen entonces, festejar por lo alto, con toda la honra.

Feliz día mambisas de acero!»

 

Tomado del muro de Facebook de Kari Krenn.

 

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