Yamila González Ferrer, vicepresidenta de la Unión Nacional de Juristas de Cuba: «El proyecto de Código de las Familias nos fortalece como nación, nos fortalece en nuestra unidad»

Por Denis Rogatyuk.

Para Yamila González Ferrer, vicepresidenta de la Unión Nacional de Juristas de Cuba, el proyecto de Código de las Familias que se está debatiendo es un proyecto de alternativas y oportunidades para la nación.

En un nuevo capítulo del programa ¡Que se vayan a Cuba!, conducido por Denis Rogatyuk, explicó que el mismo tiene su esencia en el texto constitucional cubano y en la realidad cubana y que, lamentablemente, ha estado muy sometido a manipulaciones mediáticas.

«El proyecto de Código de las Familias nos fortalece como nación, nos fortalece en nuestra unidad», subrayó.

DR: Chile también está en un proceso de cambio constitucional, a nosotros nos encantaría escuchar la opinión y saber sobre los procesos constituyentes de otros países como por ejemplo de Cuba. Tal vez usted nos puede dar un resumen de este cambio constitucional, ¿en qué consiste este nuevo Código de las Familias?

YGF: Un placer estar conversando con ustedes y un poco comentarles sobre este proceso que estamos viviendo en nuestro país, un proceso sumamente participativo, democrático, en que todas las personas, ciudadanas y ciudadanos, pues están involucrándose en las transformaciones legislativas de disímiles formas y, en este caso, del proyecto de Código de las Familias a partir de todo un proceso de consulta popular y, posteriormente, de referéndum.

El proyecto de Código de las Familias es resultado de todo un trabajo de muchísimos años vinculados al perfeccionamiento de la legislación familiar, tenemos un Código de Familia vigente, del año 1975, es decir un código que tiene 47 años y que obviamente ya no responde a la realidad jurídico familiar cubana. Fue en aquel momento muy avanzado, pero ya se ha quedado rezagado con respecto a las exigencias de las familias cubanas hoy.

Un elemento también importante es que hemos tenido en cuenta todas las investigaciones que desde el ámbito multidisciplinario de la psicología, la sociología, la demografía y desde la práctica jurídica se tienen durante todos estos años sobre las realidades familiares cubanas, de cómo las familias han ido dando solución a sus problemas, cuáles asuntos no han tenido solución o no tienen con la legislación vigente y bueno todas las circunstancias que realmente confirman que este es un código, repito, que responde a esa realidad.

Porque yo creo que es el valor principal que tiene este proyecto, que está dando respuesta, está reflejando la realidad y está dando soluciones, está dando propuestas de soluciones para que las situaciones que ocurran en el ámbito familiar puedan tener, por supuesto, canales de solución efectivos.

También es muy importante decir que este proyecto es parte de la constitucionalización del derecho de las familias, y ahí estamos partiendo de que contamos con un texto constitucional, la Constitución cubana de 2019 que también fue resultado de un amplio proceso participativo de consulta popular y referéndum popular, donde la materia familiar fue ampliamente debatida, discutida, y siempre invito a las personas con las que converso de estos temas a revisar el proyecto de Constitución que fue sometido a consulta popular y los resultados de esa consulta popular en el ámbito familiar, por ejemplo, que es el que estamos hablando ahora.

Se darán cuenta de las grandes transformaciones que tuvo ese proyecto de texto constitucional con el que definitivamente quedó, porque fue uno de los espacios donde más se opinó y donde más se transformó a partir de los propios criterios de la población y una de las disposiciones transitorias del texto constitucional fue precisamente llevar a consulta popular y a referéndum el texto que en definitiva desarrollaría todos los criterios, los conceptos, las instituciones jurídico familiar.

Bueno, hemos tenido un proyecto fruto también de un trabajo intenso, multidisciplinario, de todas las instituciones, no solo jurídicas sino también de otra índole, y también de la participación de la sociedad civil, que tiene once títulos, 471 artículos y que abarca todas las instituciones jurídico familiar desde los alimentos, la comunicación entre parientes, todo lo relacionado con la filiación, la fuentes de la filiación, la responsabilidad parental, las instituciones de guarda y protección, matrimonio y uniones de hecho, la protección a las personas adultas mayores y las personas en situación de discapacidad, los asuntos vinculados al derecho internacional privado de familia, y también los aspectos vinculados con la mediación, la defensoría y muy importante todo lo relacionado con la prevención y atención de las situaciones de violencia en el ámbito familiar.

Es decir, que de manera general es un contenido muy amplio, muy abarcador, repito, con todas las instituciones y con diversas figuras jurídicas que son las que vienen a darles solución o las que vendrían a darle solución a estos temas.

También la comisión redactora hizo un profundo estudio de derecho comparado de nuestra región de América Latina, de Europa, incluso de Asia, de todas partes los textos en materia familiar más avanzados, los contenidos, las figuras más avanzadas, no por supuesto para hacer una copia, de ninguna manera, sino para estudiar a esas figuras y ver cómo se pueden adaptar o no a la realidad cubana y sirvió mucho para los contenidos que incorporamos.

Entonces, pensamos que es un texto ya digo de un gran valor y, sobre todo, que tiene su esencia en el texto constitucional cubano y en la realidad cubana.

Esa esencia del código vinculado a los aspectos constitucionales está en los principios y valores que defiende el proyecto, estamos hablando del principio de pluralidad y diversidad familiar, que no se está imponiendo de ninguna manera porque está rescatando lo que existe en nuestra realidad, tenemos junto a esa familia tradicional, clásica, de mamá, papá y nenes, esa familia heteronormativa, nuclear, una cantidad de otros modelos familiares, desde las familias monoparentales donde hay madres o padres que crían solos a sus hijos, las familias homoafectivas, las familias de personas adultas mayores con sus cuidadores o personas en situación de discapacidad con sus cuidadores, esas abuelas o abuelos que crían a sus nietos, tías, tíos, madrastras y padrastros que en el proyecto hemos llamado madres y padres afines, esas familias donde existe un elemento extranjero o transnacionales donde están personas aquí, parte de la familia aquí y parte fuera, o que aquí esté un matrimonio por ejemplo de una persona cubana con una de otra nacionalidad, en fin, disímiles formas familiares y el proyecto lo que está y, por eso es importante entender esta diversidad, es dándole espacio a todas, por eso decimos, que es un proyecto de alternativas y oportunidades, donde no estamos obligando o queriendo ir hacia un modelo especifico sino que estamos abriéndonos a todos y a que todos pues sientan el espacio para darle solución a sus problemas.

Otro elemento y principio importante es el de la igualdad y no discriminación, que también tiene una proyección muy particular en el texto constitucional cubano, en su artículo 42 y fíjese que la Constitución cubana nos está hablando de igualdad efectiva y qué quiere decir eso sino es tener, valorar esas diferencias, dar los impulsos a quienes históricamente han sido vulnerados o discriminados.

Esa mirada de que todos cabemos en este proyecto, de que todos tenemos derecho a tener derechos, bueno pues es muy importante y aquí también estamos diciendo que ninguna persona por condición humana alguna puede ver impedido su derecho a acceder a una institución jurídico familiar, no puede ser que una persona por su orientación sexual se vea impedida a acceder como también sería un sinsentido absolutamente decir que una persona por su color de la piel o por su género, o por una situación de discapacidad no podrá acceder a las instituciones jurídico familiar.

Eso de ninguna manera puede ocurrir porque además iría en contra del valor esencial que prima en nuestra Constitución, que es el de la dignidad humana y en materia familiar qué es la dignidad humana sino que cada persona tenga derecho a formar, a organizar, y a desarrollar el proyecto de vida y que para esa persona exista todo el respeto y toda la consideración.

Cuando el artículo 81 de la Constitución se refiere a que toda persona tiene derecho a fundar una familia y que el Estado reconocerá y protegerá todos los modelos familiares independientemente de su forma de organización, está diciendo aquí cabemos todos porque, además, si jurídicamente se decidiera no incluir a algunos eso no va a significar que en la realidad no exista y estarían bajo las mismas situaciones de inequidad o de sufrimiento humano porque todo esto lleva a un gran sufrimiento humano.

 Por lo tanto, esa es la esencia, la diversidad, la pluralidad, la igualdad, y la no discriminación.

Otro elemento fundamental es el de los afectos, porque estamos diciendo que este es el código de los afectos, no es porque esté disminuyendo o porque esté considerando que no tiene valor la sangre, lo consanguíneo, lo que pasa es que la sangre no es lo único que nos hace familia, también la relaciones socio afectivas nos hacen familia y esas relaciones que tenemos en Cuba muy comunes de personas que no están vinculadas por lazos de sangre pero que han tenido una actitud y un desempeño como familia también las estamos reconociendo en nuestro proyecto y ha sido muy importante porque muchas personas se ven reflejadas ahí y van a poder, de aprobarse el código, pues darle solución jurídica a esas situaciones de la vida cotidiana.

Y otro tema también muy vinculado al texto constitucional es el relacionado con la laicidad del Estado cubano, nuestro Estado es laico, eso significa que respetamos todas las creencias religiosas, que las valoramos a todas por igual, pero que el Estado no toma decisiones guiado por alguno o alguna de ellas.

Cuba es un país donde hay diversidad de miradas a la religión y donde dentro de las propias religiones no hay una mirada uniforme a los asuntos vinculados a las familias, por ejemplo, nosotros hemos estado debatiendo en diversos espacios religiosos y en unos hemos sentido que hay mucha aceptación con respecto a los contenidos del código y en otros no tanto porque consideran que hay situaciones que van en contra de sus principios, pero a todas esas personas les decimos que el código es respetuoso de la diversidad y en la diversidad están las personas con creencias religiosas y los que no tienen creencia religiosa, el código no obliga a tomar decisiones o a ir en determinado camino en el ámbito religioso, está hecho para el plano civil, bien y esto no obligaría a ninguna iglesia a tener que hacer o tomar determinaciones que considere que no son correctas para su ámbito, no hay una obligatoriedad ni hay ningún tipo de problema, de lo que se trata es de que las personas entiendan que es un código para todas y todos y que lo que determina cuestiones que hay en su contenido que no se adecuan a mi forma de ver la vida, bueno eso tampoco me está obligando porque es para las otras personas que existen en la sociedad, que tienen problemas en la sociedad y que si necesitan de esa protección.

Por eso, repetimos insistentemente que aunque reconocemos todos los modelos en ninguna medida se está obligando a quienes no deseen un determinado modelo a acogerse a él, todo lo contrario, ni está afectando a esas personas que no tienen o no comparten determinados criterios, pero no los está obligando.

Es decir, ni obliga ni establece modelos, ni obliga a ir hacia un modelo específico pero tampoco está pues afectando si tú no estás de acuerdo con determinado modelo.

Entonces, esas son las cuestiones en sentido general fundamentales, sobre el vínculo tan estrecho y la correspondencia, la coherencia, que tiene que tener necesariamente el proyecto de Código de las Familias con los preceptos constitucionales.

DR: Hay unos que quieren discutir con más detalle la cuestión de reconocimiento de las parejas del mismo sexo como matrimonio…

YGF: La unión de hecho…

DR: Eso realmente ha sido uno de los aspectos claves de los movimientos sociales, por ejemplo, en Chile. Entonces, ¿en qué manera este nuevo Código de las Familias sería diferente a la Constitución o al actual sobre los temas de estas uniones?

YGF: Bueno, realmente lo que el proyecto hace al acoger que todas las personas tienen derecho a acceder a todas las instituciones y da la posibilidad de que se puedan casar o unirse en dependencia de su deseo las personas o las parejas del mismo género,  sencillamente está siendo coherente con el texto constitucional, porque éste también es el que abraza la diversidad en primer lugar.

Hubo muchos criterios considerando que el proyecto de Constitución eliminó el tema del matrimonio de dos personas y que eso fue un retroceso, en lo personal creo todo lo contrario, por eso al inicio dije que era necesario comparar el proyecto de Constitución con la Constitución que quedó porque lo que se hizo en la Constitución, es decir, en el contenido de la Constitución que quedó fue todavía mucho más inclusivo porque es que hay un artículo, repito, el 81 que nos está diciendo que todas las personas tienen derecho a formar una familia y que el Estado va a reconocer todos los modelos familiares y que el afecto es el eje central de la relaciones familiares.

Bien, el articulo 82 lo que ubicó al matrimonio como una de las instituciones jurídico familiares, es decir, no desarrolló en la Constitución sus contenidos, pero es muy importante la visión constitucional del matrimonio porque nos está diciendo que es una de las formas de constitución de la familias, una de las formas, no es ni la más importante ni la única que existe y en ese mismo artículo 82 constitucional nos incorpora la unión de hecho afectiva como otra de las formas de constitución familiar.

Entonces, nos está poniendo los elementos generales y expresa que será el Código de las Familias el que desarrollara sus contenidos, y eso es lo que ha hecho el proyecto de Código de las Familias, desarrollar entonces la institución del matrimonio y la de la unión de hecho afectiva.

También, por eso digo que la Constitución fue mucho más amplia y abrió el camino para desarrollar en el código, que es la legislación a la que le corresponde desarrollar en este caso el matrimonio y todas las instituciones jurídico familiares, bueno pues esos contenidos. No tenía que hacerlo la Constitución.

Desde mi punto de vista personal la Constitución pues superó lo que estaba en el proyecto. Por otro lado, hay un criterio o una matriz de opinión que se ha tratado de instalar en las personas de que la mayoría de la población cubana en la consulta popular de la Constitución estuvo en contra del matrimonio de personas del mismo género y eso es absolutamente falso.

Ahí solamente hay que ir a las estadísticas de la consulta popular y en ellas fueron ocho millones de personas a esa consulta y, de ese total, un millón y tanto intervino, dio opiniones y de las opiniones que se expresaron, 192 mil personas y un poquito hablaron del artículo 68 de ese proyecto constitucional, ciertamente la mayoría de las personas que hablaron de ese artículo querían mantener que el matrimonio fuera entre un hombre y una mujer, pero también hay que decir que hubo personas que se expresaron a favor del poliamor, y de que por qué solamente tenía que ser entre dos personas, por qué no podía ser entre más de dos personas, no fue un criterio mayoritario ciertamente pero también existió.

Pero eso no podemos decir que 192 mil y tantas personas sean la mayoría de la población cubana, por lo tanto, eso es desde mi punto de vista una mala lectura de esas cifras, aunque sí haya sido el tema que más se discutió. ¿Qué es para mí la mayoría de la población cubana?, el 86,8 % que votó a favor de la Constitución y votó a favor de la Constitución con los artículos que nos están diciendo que no haya discriminación por condición humana alguna y que dentro de las condiciones humanas que se visibilizan está la orientación sexual e identidad de género.

Bien, y es un articulo 81 que te dice que todos los modelos familiares se van a proteger, entonces esa sí es la mayoría de la población cubana, no quiere decir que en Cuba y el propio debate de ese momento y este propio debate de esta consulta lo está demostrando, hay diferentes criterios, somos un país todavía con una cultura patriarcal, donde hay expresiones homofóbicas ciertamente, pero también hay que decir que la población cubana está mucho más abierta a la diversidad porque está demostrado que es parte de nuestra realidad, que no reconozcamos a esas familias jurídicamente no van a dejar de existir, van a tener los mismos problemas que tienen hoy, van a tener el mismo sufrimiento, por qué, o es que no pensamos, no nos ponemos en la piel de esas personas cuando hemos estado muchas veces en la piel de los discriminados como latinos, como negros, como mestizos, como religiosos, los religiosos han sido víctimas de muchas discriminaciones, por el solo hecho de ser religiosos.

Entonces pongámonos en esa piel para entender además estamos hablando aquí de un asunto de derechos, de derechos humanos, el gusto, mi preferencia nadie la cuestiona, tengo derecho a tener una preferencia y a no querer ser una cosa o la otra y el código no atenta contra eso, al contrario, abraza a todas las variantes.

González Ferrer. Foto: Telecubanacán.

Yo creo que primero este pueblo y creo que la consulta popular, como lo fue la Constitución y ahora lo es la consulta popular del Código de las Familias, no solo es una oportunidad participativa y democrática para que la población pueda aportar al perfeccionamiento de las norma jurídica que se está consultando, que de hecho lo es, porque hay muchos criterios que se han dado por la población que están siendo valorados, tenidos en cuenta y puede ser un criterio que digan muchas personas pero también puede ser un criterio que diga una sola persona.

No necesariamente para que se tenga en cuenta tiene que haberlo dicho miles de personas, porque lo he vivido personalmente, que de repente se para una persona y te dice algo una persona en lo que nadie se había dado cuenta, pero por otro lado además de esa oportunidad participativa es una oportunidad educativa y pedagógica importante porque ahí en la comunidad o en los centros de trabajo o de estudio donde ahora se está discutiendo también y se está debatiendo el código, están saliendo criterios disimiles, y hay un debate, un intercambio donde se para quien piensa una cosa o quien piensa otra, donde hay juristas que están explicando los contenidos y también hay mucha gente que sobre todo en el primer mes tenían muchas dudas porque todavía no había un conocimiento amplio, no tenían un acceso más al proyecto, no había tantos programas de televisión explicando, se va viendo en la medida en que ha avanzado la consulta que la gente ya está más, conoce mas.

Es algo que realmente está provocando un efecto educativo en nuestra población, de sensibilización en nuestra población, porque ahí en esa comunidad donde están esas familias y es donde se está parando la familia de esa persona con discapacidad o la familia de esa abuelita con ese nieto, o esa pareja homoafectiva, es decir, ahí están y son de la gente con la que convivimos todos los días.

Ha sido una cosa muy rica, desde ese doble punto de vista, desde lo que aportamos para perfeccionar la norma que se pone a disposición nuestra y desde la sensibilización y educación que estamos dándole a un grupo de personas que tienen visiones de la vida diferentes y que también este proceso les ayuda a entender.

DR: Para la gente que no conoce este proceso que no saben mucho, ¿cómo exactamente fue organizado este proceso de la discusión en los barrios, en escuelas, en las oficinas? ¿De qué manera esto ha contribuido a después llevar este código a referéndum?

YGF: Este ha sido un proceso de varios años, porque desde que se aprueba el texto constitucional se crea un grupo temporal que empieza a trabajar en los contenidos no porque empiecen de cero, es decir, ya había una historia años antes que se había estado trabajando en proyectos de código de las familias, es decir, hay muchas persona involucradas incluso antes de que se aprobara el texto constitucional, pero obviamente éste le pone ya vamos a decir la presión al cambio vinculado a la materia familiar y teníamos dos años para elaborar definitivamente el proyecto.

Transcurridos esos dos años que ese grupo temporal estuvo trabajando, se crea ya una comisión en la que participan diputados, diputadas, representantes de organizaciones de la sociedad civil, de diferentes sectores de la población, instituciones jurídicas, o de otra índole, como puede ser el ministerio de educación, el ministerio de salud pública, es decir una comisión muy amplia e integradora para realmente realizar análisis profundo de lo que se estaba proponiendo.

Y el mes de septiembre del año pasado ya hay una versión que se publica y entonces empieza un proceso de consulta especializada, porque fíjate que el proceso de consulta popular no es que esté empezando ahora sino que esa consulta especializada que se hizo entre los meses de septiembre y noviembre también fue parte de la consulta popular y si uno se fija entre la versión 22, que fue la primera en publicarse, y la que resulta de esa consulta especializada, se da cuenta de los enormes cambios.

Ahí a quiénes se consultaron, a las sociedades, por ejemplo, de psicología, de demografía, de los sociólogos, a los informáticos, a los arquitectos, a los economistas, a las asociaciones religiosas, es decir, hubo si no mal recuerdo 47 reuniones con sectores especializados que dieron unas visiones desde su materia, muy interesantes, y que contribuyeron a que ese proyecto todavía en una nueva versión fuera mucho más completo.

Después de eso se lleva el proyecto a la Asamblea Nacional y hay una discusión con los diputados y las disputadas que también fue muy rica, de la que también surgieron nuevas cosas y se aprueba entonces una versión de proyecto por la Asamblea Nacional en el mes de diciembre que es la que se somete a consulta popular.

Y ese proyecto de Código de las Familias en su versión 24, que es la que se está llevando a consulta, es la que en los meses de febrero a abril ha estado discutiéndose por la población.

Ahora cuando concluya este proceso de consulta, la comisión redactora tiene que hacer un análisis de todo lo que ha dicho la población, y eso se está haciendo con todo el rigor como mismo se hizo cuando el texto constitucional, los consejos electorales de circunscripción, de municipio, de provincia, y el nacional pues tienen todo su protocolo para llevar las actas, los criterios, hay varios acápites que se preguntan, está el de la propuestas de adhesión, de modificación, de eliminación, las dudas y está también una variante que es la de criterios favorables.

Entonces, que la persona se para, da su criterio, lo mismo lo puede dar oralmente o llevarlo además de decirlo oralmente lo puede entregar por escrito, se recoge en un acta los criterios de esa persona, las propuestas, y al final de la reunión pues se lee para que a persona se sienta satisfecha con lo que se ha recogido.

Por eso siempre se le dice a la población que los que quieran entregarlo por escrito mucho mejor porque ya es la manea exacta en que la persona quiere decirlo en la consulta, en esa reunión no se vota, no se lleva a votación lo que dice una persona, no, la persona expresa su criterio y ese criterio se recoge.

Por supuesto, hay un dúo de juristas que explican inicialmente el proyecto y que ante las dudas de las personas, ante comentarios porque por ejemplo lamentablemente el proyecto todo ha estado muy sometido a manipulaciones mediáticas, a criterios que han pretendido tergiversar los verdaderos contenidos del proyecto y también los juristas hemos tenido que explicar, aclarar esas dudas, alguna tergiversación, no para que la persona cambie de criterio sino para que su criterio lo sostenga en base a una realidad al contenido, porque ciertamente como es un código tan amplio aun y cuando tiene un glosario de términos al final para que la población entienda los términos jurídicos y todo eso, pero bueno para las personas resulta complejo leerlo en su conjunto y por eso esa consulta ha sido muy significativa porque es el espacio donde un jurista te está explicando de qué va el código.

Eso se eleva en acta y ya se lleva, esta incorporado a sistemas informáticos donde se establecen bueno los criterios que se dan, hay criterios que son sobre un mismo tema, y hay muchos criterios que pueden ser del mismo tipo, por ejemplo, eso se va clasificando y la comisión redactora ahora tendrá la misión de estudiar todos esos criterios y de acoger o no los que correspondan, porque también el hecho de no acoger un criterio no significa porque dos personas decidan que no, no, hay que explicarlo, discutir por qué no acoger determinado criterio y lo que resulte de ese trabajo que realice la comisión redactora es lo que se va a llevar en una nueva versión a la Asamblea Nacional, la cual volverá a discutir el proyecto en esa nueva versión y aprobara ya el código para someterlo a referéndum popular.

Es decir, el código solo podrá ser aprobado cuando lo apruebe el pueblo, la mayoría del pueblo, la asamblea lo que va a hacer es aprobar ya lo que considera un código para ser sometido a ese referendo. Ese es el trámite, ese es el proceso, ahora mismo estamos esperando a que termine la consulta para realizar esos análisis, ver su contenido y presentarlo a la Asamblea Nacional para que en definitiva apruebe ya el código que será llevado a referendo popular.

DR: ¿Cuáles han sido algunos de los ejemplos de esta campaña mediática en contra de la consulta

YGF: Hay criterios que parten de una cultura patriarcal, de concepciones que tienen las personas a partir de toda esta cultura que te digo que es discriminatoria y esas personas que creen o que no comparten determinados criterios, los han planteado, los han dicho, muchas han estado abiertas a escuchar otros criterios, en fin.

Lo que te quiero decir con esto es que hay quienes no están de acuerdo con contenido del código que no necesariamente están manipulando o tienen una visión negativa o quieren hacer daño, pero obviamente como es algo que está promoviendo en definitiva la Revolución cubana y viene a fortalecer el proyecto social de la Revolución cubana, quienes no nos quieren y quieren destruir el proyecto social de la Revolución cubana han aprovechado el hecho de que sean temas controvertidos, de que estén atravesados por una cultura patriarcal, para manipular y tergiversar los contenidos del código.

Por ejemplo, se ha pretendido hacernos una segunda versión de la operación Peter Pan, se ha tratado, se ha dicho cosas increíbles….

Dr: Para la audiencia que nos lee, ¿qué fue la operación Peter Pan?

YGF: La operación Peter Pan fue una operación guiada por los servicios de inteligencia del Gobierno de los Estados Unidos, por la CIA, en los primeros años de la Revolución donde se dijo a la población que el gobierno revolucionario cubano iba a entregar a los niños, a cambiar los niños por compota, que los iba a entregar a Rusia, una cantidad de barbaridades horribles y de nuestro país salieron 14 mil niños hacia los Estados Unidos principalmente, y fue algo totalmente desastroso.

Por supuesto, era totalmente falso, se comprobó que se había impreso como una ley de patria potestad falsa que se divulgó y que provocó que muchas familias mandaran a sus hijos de viaje a los Estados Unidos y en muchísimos casos no los volvieron a ver en 30 años, fue una cosa terrible, un desgarro familiar tremendo y que en definitiva que iba en contra de la Revolución y quería afectar a la Revoluciono cuando ésta desde el primer momento fue sumamente protectora de los niños y siempre ha sido sumamente respetuosa del papel que le corresponde a las madres y a los padres en la educación de los hijos.

Si a una madre, si a un padre le dicen que le van a quitar a sus hijos o que el Estado es el que va a determinar sobre sus hijos obviamente es algo terrible y ahora se están utilizando esos mismos argumentos, se está diciendo que este proyecto de Código de las Familias lo que pretende es que el Estado sea el que tome las determinaciones con respecto a los hijos, que el cambio de denominación de patria potestad a responsabilidad parental lo que quiere es quitarle esa autoridad a los padres, cuestiona criterios que ni siquiera son cubanos, que son internacionales, que nos vienen por la Convención del Niño de la que Cuba es parte, como el de autonomía progresiva, como el de interés superior de los niños, como el de crianza positiva y todos esos conceptos si los ha acogido el proyecto pero no para debilitar o eliminar la autoridad de madres y padres sino para fortalecerla porque lo que estamos promoviendo, y por eso repetimos que es el código los afectos, es que la educación, la formación de nuestros hijos tenga como base el amor y el respeto y no la violencia y la imposición.

Entonces, sí tiene un carácter educativo porque ciertamente este es un código que está contra la violencia, contra la violencia en todas sus manifestaciones, contra la violencia que ocurre contra los niños, a veces las personas dicen en algunas de las consultas bueno pero eso significa que si yo le doy una nalgada a mi hijo me van a llevar a los tribunales o que mi hijo de 12 años puede decidir lo que el entienda, no se trata de eso, de ninguna manera estamos hablando de que las madres y los padres no le puedan poner límites a sus hijos pero sí se trata de que se entienda que una nalgada no es un método educativo, que eso es también violencia y que sí se está educando hay personas que dicen bueno pero a mí me dieron cuando yo era niño y no tengo ningún problema, bueno eran otros momentos, en donde se pensaba que la violencia era una forma de educación pero lo que está comprobado hoy por la ciencia, por la psicología, por la medicina, por la psiquiatría es que todo eso daña a los niños y de que cuando uno se cría en ambientes violentos sencillamente reproduce esa violencia como víctima o como victimario.

Esas personas que te dicen que están muy bien aunque recibieron muchos golpes seguramente hoy también o dan golpes o son víctimas, es decir, que sí el proyecto fortalece la responsabilidad materna y paterna en base al respeto, a la consideración de los niños y las niñas como sujetos de derechos, pero de ninguna manera se trata de limitar la autoridad, lo que pasa es que las madres y los padres tenemos también que aprender, que educarnos en otros modelos educativos, y de eso es lo que se trata por eso siempre insistimos en que el código es educativo y pedagógico.

Ese ha sido uno de los temas que se ha manipulado muchísimo, y entonces ha provocado criterios en contra, pero obviamente en la medida en que las personas conocen y lo han leído, lo han interpretado pues todas esas cuestiones se han resuelto.

Otras de las manipulaciones que se han hecho es como saben que es un código que es muy probable, a menos eso es lo que pienso yo, que sea aprobado por la mayoría de la población porque son contenidos muy avanzados, entonces se ha manipulado políticamente, se dice por las redes que si usted está a favor del código es una manera de apoyar al Gobierno, en fin, que están trayendo y vinculan los temas económicos, las carencias económicas que existen en nuestro país, las dificultades económicas como que si estoy a favor del código, estoy a favor de que Cuba se mantenga, pero es que el Gobierno cubano y la Resolución cubana no son los que promueven la situación económica que tenemos, es provocada por un cruel bloqueo económico, comercial y financiero que se ha recrudecido en los últimos años y que se ha recrudecido particularmente en la etapa de pandemia, entonces, es un momento que el mundo entero está en crisis, que hay dificultades en todos los países, imagínense como puede vivir toda esa crisis un país bloqueado, donde se les cierran todas las posibilidades financieras.

Entonces, no se puede culpar de ninguna manera al gobierno cubano por mas errores que se puedan cometer, por supuesto, que este es un proyecto social que lo estamos desarrollando mujeres y hombres y claro que se cometen errores, pero errores que se rectifican y siempre tenemos esa mirada de rectificar, de echar para adelante, de tratar y no hay dudas de que el Gobierno revolucionario cubano siempre está en función del beneficio del pueblo y que para nada está disfrutando la situación económica que es muy compleja y muy grave pero no es provocada por el Gobierno.

Me parece que es muy cruel politizar esta situación, tratar de que las personas, incidir en el voto de las personas negativamente contraponiéndolo a un gobierno que no ha cejado en empeños para el bienestar de nuestro pueblo y que además es un proyecto social que lo apoya la mayoría de nuestro pueblo.

Entonces, eso lamentablemente es la situación que también está alrededor del proyecto, pero pensamos que nuestro pueblo que es un pueblo instruido, que conoce realmente cuál es la situación en su mayoría, pues tenga claridad en todo y pueda dar su voto responsable a favor de un proyecto que en definitiva nos fortalece como nación, nos fortalece en nuestra unidad que es tan importante para mantener nuestra soberanía, en nuestra independencia porque estamos ahora ya apostando por una unidad en la diversidad, estamos pastando y eso está claro de todo lo que estamos haciendo, no solo de los pronunciamiento de nuestro presidente, de la Asamblea Nacional, del Gobierno sino también dese la sociedad civil, desde las organizaciones, que estamos trabajando muchísimo por esa sensibilización en que la unidad que tanto necesitamos es una unidad que respete la diversidad y nuestro proyecto de Código de las Familias está apostando por eso.

Tomado de El Ciudadano / Foto de portada: Sputnik.

Autor

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.