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La vacuna QUIMI-VIO® y su heptavalente promesa contra el neumococo

Por Flor de Paz* / Colaboración Especial para Resumen Latinoamericano.

Un texto de Daniel García, director del Laboratorio de Síntesis Química y Biomolecular de la Facultad de Química de la Universidad de La Habana, publicado en la Revista Avances Médicos de Cuba, informa sobre la actual estrategia en curso de generalización de la vacuna cubana multivalente contra el neumococo, la QUIMI-VIO®.

Una vacuna efectiva —explica García— tiene que atacar a los neumococos en grupo; esta es su complejidad. “En realidad son muchas en un solo frasco”. La razón es que el microorganismo “tiene alrededor de 100 variedades, bacterias `primas´entre sí, pero diferentes; se les llama serotipos. Aunque unas pocas decenas de estos son los más infecciosos y letales”.

 Quimi-Vio combate los siete serotipos más prevalecientes en nuestra región (6B, 14, 18C, 19F, 23F, 1 y 5): “son siete vacunas en una sola; sin embargo, no se quedará en ese número; la haremos contra 10, 15, 20…. Tomará años, pero ya estamos en ello”.

Desde el punto de vista científico, su formulación es la siguiente: “está hecha a partir de cultivar siete serotipos de la bacteria, aislar de ellas sus antígenos, que son polisacáridos muy complejos, y hacerlos reaccionar químicamente con una proteína muy inmunogénica para que nuestro sistema inmune responda muy bien contra cada antígeno del neumococo y nos proteja de él el resto de nuestra vida”, explicó el experto.

En el mundo —dijo— existen un par de vacunas contra el neumococo, pero son ridículamente caras”.

Esta bacteria —la Streptococcus pneumoniae, el neumococo— es la más temible entre todos los patógenos que provocan neumonía, pues también es capaz de ocasionar meningitis, sepsis y otitis media.

Daniel García, director del Laboratorio de Síntesis Química y Biomolecular de la Facultad de Química de la Universidad de La Habana.

De acuerdo con el científico, antes de la aparición del Sars-Cov-2, la neumonía era considerada como el asesino infeccioso (hay muchos otros no infecciosos) más importante a nivel mundial, tanto en niños como en ancianos. “Alrededor de 740 mil pequeños mueren cada año —un niño cada 39 segundos— antes de los cinco años por esta enfermedad, la gran mayoría en países pobres, claro está”.

Próximos pasos

La vacuna heptavalente cubana contra el neumococo, lograda en el Instituto Finlay, del Grupo Empresarial BioCubaFarma, estaba finalizando los estudios clínicos en el momento en que apareció el Sars-Cov-2.

Toca ahora el completamiento del expediente para solicitar el registro sanitario ante la autoridad nacional regulatoria, lo cual depende de retomar los ensayos clínicos pendientes, empeño en el que están enfrascados científicos del Instituto Finlay.

Acerca de los resultados obtenidos con el inyectable en los citados estudios, el doctor Rinaldo Puga Gómez, especialista de primer y segundo grados en Pediatría, e investigador clínico principal del proyecto desde 2012, precisó al periódico Granma que demostró seguridad, al generar eventos adversos esperados de carácter leve a nivel local.

“Solo ocasionó las mismas reacciones que cualquier otra vacuna, en particular: dolor en el área donde se aplicó y enrojecimiento, mientras, desde el punto de vista sistémico, la más vista fue la fiebre en algunos casos”.

Añadió, en cuanto a la eficacia, que se observaron notorias evidencias de inmunogenicidad, hecho que ratifican la protección del candidato frente al neumococo. También, que dentro de los ensayos clínicos efectuados desde 2012, resalta el estudio de intervención en la ciudad de Cienfuegos, entre 2017 y 2018, conducido por la doctora en Ciencias Dunia Chávez Amaro, del Hospital Pediátrico Paquito González, el cual abarcó al 91,3 por ciento de los niños de uno a cinco años con posibilidad de ser vacunados (16 426)”.

El reporte define asimismo que, en un ensayo clínico Fase II-III efectuado con 282 niños de 12 a 23 meses, el candidato vacunal cubano antineumococo, que contiene toxoide tetánico en su conjugación, tuvo similar perfil de seguridad al reportado con la vacuna internacional Prevenar 13, empleada en esa propia investigación, cuyo acceso se logró a través de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

(*) Periodista cubana especializada en temas científicos y Directora de Cubaperiodistas / Foto de portada: La Opinión.

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