EEUU, la rusofobia y el chantaje a América Latina

Por Miguel Fernández Martínez.

En su enfrentamiento geopolítico con Moscú, EEUU chantajea a gobiernos de América Latina para que adopten medidas rusofóbicas. Así lo afirmó, en diálogo con Sputnik, el exdiplomático cubano Roberto García Hernández, experto en asuntos militares y en las relaciones entre Washington y La Habana.

«Las maniobras y presiones de EEUU en Latinoamérica y el Caribe para imponer sus posiciones rusofóbicas hay que verlas en un contexto más global, enmarcado en el objetivo supremo de Washington y sus aliados de la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte) por destruir a Rusia como potencia y eliminar la supuesta amenaza que la nación eslava representa para detener las ambiciones geoestratégicas del gobierno norteamericano», dijo el también periodista.

García Hernández, quien se desempeñó como diplomático en la Sección de Intereses de Cuba en Washington en los años 90, señaló que EEUU presiona en particular a aquellas naciones que considera más proclives a ceder a sus principios, mediante «el chantaje, la amenaza de no conceder o limitar la ayuda económica y de seguridad».

EEUU amenaza a esos países con «dejarlos desamparados en la lucha contra el narcotráfico» y con la suspensión de «supuestos programas de ayuda relacionados con la lucha contra el COVID-19 y otras afectaciones importantes que padecen los sistemas de salud de la región».

Influencia rusa en Latinoamérica

El exdiplomático subrayó la preocupación expresa de Washington ante lo que calificó de «creciente influencia» de Rusia en este hemisferio.
 
«Una radiografía acertada hace de esta situación la revista estadounidense especializada en temas políticos America´s Quarterly, que en un artículo reciente señala que los gobiernos de derecha e izquierda de América Latina ‘no han condenado la invasión de Ucrania, lo que refleja la creciente influencia de Rusia'», señaló García Hernández.
A esto se une —añadió, citando a la mencionada publicación— que ahora que los izquierdistas con inclinaciones antiliberales parecen estar a punto de dominar la lista de elecciones de este año, «una nueva ‘marea rosa’ (también conocida como ‘ola progresista’) solo hará que sea más difícil para EEUU y Occidente contrarrestar los avances de Rusia en la región».

«De hecho, como señalara recientemente un artículo del diario estadounidense The New York Times: EEUU y sus aliados quieren desangrar a Rusia. Realmente no deberían», añadió el experto.

García Hernández coincidió también con el diario neoyorquino en que, al principio de la operación rusa en Ucrania, Washington y sus aliados dirigían sus esfuerzos «a defender a Kiev contra la agresión, pero ahora tienen una ambición superior: debilitar a Rusia como potencia, lo que significa una escalada significativa».
Coincidió también con la opinión de expertos que plantean que las maniobras y acciones de las últimas semanas indican que EEUU y sus aliados han aumentado considerablemente el peligro de un conflicto aun mayor. «Están asumiendo un riesgo muy alejado de cualquier ganancia estratégica realista», sentenció el también exeditor de la revista Tricontinental.

Escenario actual
En opinión del experto isleño, la operación militar especial de Rusia en Ucrania comenzó en un momento en que EEUU sufre un fuerte deterioro de su influencia en América Latina y el Caribe —situación que se agrava por día, aclara— por lo que le resulta muy difícil a Washington presionar a los países de la región para que condenen la presencia militar rusa en suelo ucraniano.
 
«Por tanto, es una realidad lo que afirma un reporte reciente sobre el tema que medios de prensa atribuyen a los servicios de inteligencia rusos: cualquier plan de Washington para obtener a toda costa el apoyo de los gobiernos latinoamericanos contra Rusia, y a favor de los intereses de EEUU sobre Ucrania, puede provocar un efecto bumerán y de hecho obstaculizar los intereses norteamericanos en América Latina», advirtió.
 
Explicó además que los nexos de EEUU con América Latina y el Caribe están en un «estado de abandono y deterioro», como pocas veces en décadas recientes, que entre otros aspectos se nota en el hecho de que más de 30 de sus sedes diplomáticas en la región no tienen embajadores nombrados.
Pero García Hernández indicó que este deterioro no solo abarca el aspecto formal diplomático, sino también la esencia de muchos temas clave de las relaciones bilaterales.
«Se exceptúan de este estatus de estancamiento en las relaciones con Washington muy pocos casos, y el más evidente es Colombia, que en los últimos años alcanzó un nivel óptimo en sus vínculos con el vecino norteño, a tal punto que el presidente Joe Biden otorgó a ese país un estatus especial como socio formal en la OTAN, un título al parecer simbólico pero que tiene implicaciones prácticas en la implementación de la estrategia norteamericana, no solo en la región sino también a nivel global«, afirmó.
Bogotá condenó la operación bélica rusa en Ucrania desde el principio y apoya las sanciones internacionales contra Moscú, tal como esperaba la Casa Blanca.

«Muy conocidos son los vínculos del Gobierno del presidente colombiano Iván Duque con todas las conspiraciones urdidas contra Venezuela, detrás de las cuales de alguna manera han estado los servicios de inteligencia norteamericanos, que por supuesto están muy preocupados ante la posibilidad de que de las elecciones del domingo 29 de mayo surja una administración que sea adversa a los intereses de Washington», enfatizó el experto.
 
Por otro lado, señaló García Hernández, Brasil prefirió una postura «neutral» en la guerra de Ucrania. El propio presidente Jair Bolsonaro viajó a Moscú para reunirse con el presidente Vladimír Putin poco después de que este lanzara la operación militar especial en suelo ucraniano.

Escollos para Estados Unidos
El exdiplomático cubano considera que será prácticamente imposible lograr que Cuba, Nicaragua y Venezuela se unan a las posiciones de la Casa Blanca contra el Kremlin, debido al bajísimo nivel de relaciones de EEUU con esas naciones que tradicionalmente han mantenido una relación estrecha con Rusia.
En el caso de Cuba, la cancillería ha reiterado en varias ocasiones el compromiso del país con el derecho internacional humanitario y ha llamado a todas las partes a proteger la población, sus bienes y la infraestructura civil en Ucrania.

A su vez, subrayó que las autoridades de La Habana, Managua y Caracas responsabilizan a la OTAN por este conflicto ante la negativa de la alianza atlántica a otorgar las garantías de seguridad que reclamaba Moscú frente al avance de esa organización hacia las fronteras del gigante euroasiático.
 
«Por tanto, es muy difícil que Washington pueda lograr sus objetivos con estas tres naciones, con las cuales ya le queda poco margen para imponerles nuevas sanciones, hagan lo que hagan sus respectivos gobiernos respecto a Rusia«, sostuvo García Hernández.
 
A su vez, Perú, Ecuador, Honduras y México también llamaron a un cese al fuego entre las partes, mientras Chile y Colombia rechazaron las acciones de Rusia.

 

Tomado de Sputnik / Foto de portada: Unplash.

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