La dignidad venció al miedo en Zucaina

Por Eva Mañez.

Han tenido que pasar ochenta y cuatro años para que se rinda homenaje a las y los luchadores por la libertad del Alto Mijares y los represaliados por el franquismo.
 

“Para mí ha sido un orgullo participar en esta jornada porque sé que mucha gente en Zucaina sufrió muchísimo”. La que habla es Matilde Bagán, quien hoy ha vuelto a su pueblo natal para rendir homenaje a todos los represaliados del franquismo. Como su tío abuelo, Elias Bagán, quien luchó en la Quinta del Biberón y que a día de hoy continúa desaparecido. “Es importantísimo recuperar el lugar que corresponde a la lucha antifascista y democrática con libertad “, afirma Bagán con rotundidad cuando le preguntamos si teme a las represalias o los chismorreos del pueblo. ”A mí no me van a perjudicar, porque ni vivo aquí ni tengo ya familia directa en el pueblo. En Zucaina hay muchos fascistas viejos y jóvenes y hoy no van a dormir bien. Intentan amedrentarnos para que tengamos miedo, pero los que tienen miedo son ellos”.

Se calcula que más de cincuenta personas fueron fusiladas por el franquismo en la comarca castellonense del Alto Mijares, una de las más despobladas del País Valencià. Una zona montañosa que fue escenario de las batallas del frente de Levante y del acoso de las tropas de fascistas italianos voluntarios. Veintidós pueblos que fueron castigados y represaliados por el franquismo al acabar la guerra y que también dieron refugio a numerosos Maquis.

El Ayuntamiento de este pequeño municipio de apenas 170 habitantes y donde gobierna el PP, revocó el permiso para poder realizar las primeras Jornadas de Memoria Democrática en Zucaina-Alto Mijares que Montañas de Libertad tenía programadas con diversas actividades (charlas, teatro, exposiciones, etc). La excusa fue que personas del entorno de la alcaldesa le habían manifestado a ella su intención de ir “con bates de béisbol”, ante lo cual la alcaldesa se excusó al no poder garantizar la seguridad y por tanto suspendió las jornadas. Tan solo pudo celebrarse el homenaje junto a las trincheras que sí fue autorizado por la Delegación de Gobierno.

“Simplemente hemos venido aquí, para recordar a nuestra gente. Sí, a esa gente valiente, honrada, trabajadora, luchadora… republicana, que se entusiasmó en la construcción de un futuro mejor, el suyo y el nuestro. Donde cada familia pudiese comer de su esfuerzo, tener lo necesario para vivir y disfrutar de la vida con dignidad». Con estas palabras, Ernesto Rodrigo, presidente de Montañas de Libertad, se dirigía a las más de 150 personas que se congregaron junto al conjunto defensivo el Romeral-Zucaina. “Por los que sin nombre, quedaron en estas montañas para siempre, o hasta que los encontremos; por quienes fueron fusilados o fusiladas después de aquellos juicios farsa; por quienes se pudrieron en las cárceles; por quienes tuvieron que marchar fuera, para no morir; por quienes se quedaron dentro y sufrieron el exilio interior; por quienes lejos de nuestras fronteras, continuaron resistiendo y combatiendo; por quienes fueron asesinados en los campos de exterminio y por quienes cuando Europa nos dio la espalda pese a haberla defendido, siguieron combatiendo desde dentro al fascismo de Franco, desde estas mismas montañas, como un clamor de esperanza en una España derrotada”.

En el acto también tomó la palabra el nieto de Juan Castillo y Castillo, quien fue jefe de la CNT en Zucaina y fue fusilado en el cauce del Riu Sec del Cementerio Viejo de Castellón al acabar la guerra, tras un juicio sin garantías y sin prueba ninguna, acusado de haber intervenido en el fusilamiento de Salustiano Zafón, el “jefe de las derechas”. Para Juan Antonio Castillo este acto es de gran importancia ya que “en los momentos en los que estamos hay que averiguar lo que pasó y lo que no pasó. Mi abuelo fue el chivo expiatorio. El jefe de las derechas es el que tiene una calle en el pueblo”. A lo que concluye: “yo no quiero una calle para mi abuelo, pero sí restablecer el buen nombre de mi familia”.

El acto culminó con una ofrenda con banderas republicanas cosidas en cada pueblo. El Morado en la Bandera es un proyecto en el que participaron vecinos y vecinas de los 22 pueblos que componen la comarca del Alto Mijares, cosiendo las banderas tricolores como entonces.

Tras presentar recurso de reposición y de que el Ayuntamiento recibiera la recomendación de la Generalitat Valenciana de permitir todos los actos, la asociación no ha recibido respuesta del Ayuntamiento de Zucaina. Por lo que, agotada la vía administrativa, van a pasar a la vía judicial presentando una demanda por vulneración de derechos fundamentales como son el de la libertad de expresión y el derecho de reunión. Para ello iniciarán en las próximas semanas una campaña de financiación colectiva (crowdfunding) para poder hacer frente a los gastos judiciales que esta acción implique.

Tomado de El Salto Diario.

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