La prepotencia de un imperio en decadencia

Por Hedelberto López Blanch* / Colaboración Especial para Resumen Latinoamericano.

Estados Unidos no cesa de sonar los tambores de guerra para intentar mantener la hegemonía mundial la cual ve desaparecer día a día.

Ya sea en Iraq, Afganistán, Yugoslavia o Siria su accionar militar ha dejando solo muerte y destrucción.

Después de impulsar y apoyar en 2014 el golpe de Estado en Ucrania y alimentar a las fuerzas neofascistas en esa nación, desde principios de este año, se lanzó a impulsar el conflicto entre Kiev y Moscú con el fin manifiesto de debilitar económicamente a Rusia, y ahora movió sus tentáculos contra el gigante asiático para lo cual utilizó la visita a Taiwán de la presidenta de la Cámara de Representante, Nancy Pelosi.

Pese a los llamados realizados por la dirección de la República Popular China para que la alta funcionaria no visitara Taiwán, isla que Beijing reclama como parte indivisible de su territorio, la Casa Blanca hizo caso omiso y finalmente la provocación se llevó a cabo.

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Beijing puntualizó que con esta acción Estados Unidos no defiende la democracia, como trató de confundir Pelosi en su alocución, sino que es una provocación que socava la integridad territorial de China.

Varios importantes medios de prensa occidentales expusieron quejas como el alemán Der spiegel que reseñó, “con esa visita el mundo podría caer en la próxima gran crisis”. El The New York Times tituló, “La visita de Pelosi a Taiwán es completamente imprudente porque puede provocar un conflicto directo con China”, y el The Washington Post señaló, “la verdadera crisis sobre Taiwán comenzará después de que Pelosi regresa a casa”.

El canciller ruso Serguey Lavrov en conferencia de prensa declaró, “no puedo juzgar qué los motivó pero no tengo dudas de que refleja la misma línea de la que estamos hablando en el caso de Ucrania, ese deseo de demostrar a todo el mundo su impunidad: hago lo que quiero, no veo otra razón para esta acción irritante, sabiendo bien lo que significa para la RP China”.

Inmediatamente después de esa provocación, China lanzó ejercicios militares a gran escala, incluidos simulacros con fuego real en el espacio marítimo y aéreo en seis zonas alrededor de Taiwán a la par que suspendió la cooperación con Washington en varios ámbitos, canceló las consultas bilaterales para coordinar políticas de defensa y reuniones sobre acuerdo consultivo marítimo militar.

Además, enfrió conversaciones al nivel de jefes de teatros de operaciones y la cooperación sobre repatriación de inmigrantes ilegales, asistencia legal en materia criminal, lucha contra delincuencia transnacional, narcotráfico y sobre cambio climático.

Varios comentaristas de radio y televisión están comparando la impericia de Pelosi al caminar o estar medio perdida en la pista del aeropuerto a su llegada a Taipei, con los continuos resbalones de Joe Biden al subir al avión presidencial o perder el camino en los jardines de la Casa Blanca.

El comentario del ex coronel del ejército de Estados Unidos, Douglas McGregor durante una entrevista con la televisora Fox News fue tajante al catalogar negativamente la visita de Pelosi y previó una posible guerra contra China:

“Esta es la administración más insensata e irresponsable de la historia. No tenemos a nadie que pueda llamarse estadista. Un grupo de farsantes que adoptan una pose están en el poder y esto no es en absoluto gobernar el Estado».

“El pueblo estadounidense debe entender lo que nadie se molestó en decirles, durante la Segunda Guerra Mundial, Taiwán fue un aeródromo insumergible para las Fuerzas Armadas del imperio de Japón. Todas las grandes invasiones del territorio de China vinieron de Taiwán. Beijing no permitirá que Taiwán se convierta en un estado de bases para las fuerzas militares estadounidenses o japonesas o cualquier otra potencia extranjera».

“No estamos preparados para ir a una guerra con China. Estamos demasiado lejos. No tenemos una infraestructura logística…tendremos que luchar contra China desde el mar, y no ganaremos. China puede absorber todo lo que le arrojemos, y los chinos se sentarán felizmente y esperarán mientras viajamos miles de millas para llegar a ellos y luego seremos hundidos».

“La administración de Biden y sus predecesores desdeñaron abiertamente todo lo que las autoridades rusas han dicho sobre Ucrania en los últimos 15 años. Ahora lo están repitiendo, y vemos cómo de “bien” van las cosas ahora en Ucrania. Los rusos siempre hablan en serio. Mucha gente murió en esta guerra en Ucrania, que debimos haber prevenido rápidamente. Y ahora estamos provocando a los chinos sobre un tema que es al menos igual de importante estratégicamente para ellos”. 

Esto amigos no lo ha dicho una persona que simpatiza con China ni con Rusia, sino un alto ex oficial del ejército norteamericano.

La realidad es que la prepotencia imperial acumulada durante alrededor de 80 años no le deja ver a Estados Unidos que el mundo unipolar ya es imposible.       

 

(*)  Periodista cubano. Escribe para el diario Juventud Rebelde y el semanario Opciones. Es el autor de «La Emigración cubana en Estados Unidos”, «Historias Secretas de Médicos Cubanos en África» y «Miami, dinero sucio», entre otros.

Foto de portada: Spencer Platt/ Getty Images.

 

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Un comentario en «La prepotencia de un imperio en decadencia»

  • el 9 de agosto de 2022 a las 1:32 PM
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    En general el articulo esta muy bueno. Solo discrepo en haber incluido declaraciones de un ex-militar en Fox News, la agencia de noticias mas retrograda, desprestigiada, mentirosa y manipuladora del mundo, que cualquier cosa que venga de esa cloaca no merece ser referencia de absolutamente nada sensato. Por lo demas, mi respeto al Sr. Hedelberto Lopez Bianchi

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