Si no fuera perseguido político exvicepresidente ecuatoriano Jorge Glas debería quedar libre tras anulación de su proceso

Por Liset García * / Colaboración Especial para Resumen Latinoamericano.

Tras la anulación del caso fundamental por el que el expresidente ecuatoriano Jorge Glas está preso desde hace cinco años, lo que viene es ponerlo inmediatamente en libertad. Pero, habrá que ver cuáles absurdas maniobras estén tejiendo para inventar otro juicio y no dejarlo libre.

La justicia ecuatoriana está secuestrada, como han denunciado varios expertos, incluso de organismos internacionales. Ni les cabe el beneficio de la duda cuando han apelado a argumentos tales como el influjo psíquico, del que acusaron al expresidente Rafael Correa, ante la falta de evidencias y de pruebas, que tampoco encontraron durante el proceso al que Glas fue sometido.

Este jueves el Tribunal de Apelación de la Corte Nacional de Justicia protagonizó la anulación por unanimidad del caso Singue, por el que queda sin efecto la sentencia de ocho años de prisión contra el exvicepresidente y otras seis personas más.

Los magistrados Luis Rivera, Felipe Córdova y Daniella Camacho, declararon que hubo vulneración del debido proceso y a la defensa de los procesados, razón por la que declararon la nulidad de «todo lo actuado a partir de la solicitud de formulación de cargos, que fue presentada por la Fiscalía General del Estado el 12 de febrero de 2019».

Un tribunal de primera instancia había dictado sentencia en enero de 2021, por el presunto delito de peculado en la adjudicación de un contrato de explotación petrolera en el campo Singue, en la provincia de Sucumbíos (norte). Después se ha comprobado que no hubo perjuicio alguno al Estado ecuatoriano, y lo que inventaron tuvo el propósito de inculpar a Glas y a otros funcionarios del Gobierno de Lenín Moreno.

Según comentó en Twitter el expresidente Rafael Correa @MashiRafael, de manera unánime se declara la nulidad procesal de todo lo actuado desde la formulación de cargos. Iván Saquicela y Villavicencio quedan en ridículo.

Un inmenso hilo siguió a este post de Correa, en defensa de Jorge Glas, contra quien se ha cometido una gran injusticia. #SOS_Ecuador en respuesta a @MashiRafael, escribió: “Que tiemble el mundo. Un hombre honesto se encuentra secuestrado. Y exige la libertad de Jorge Glas  y que ya pare tanta persecución política».

El profesor de la Universidad de Guayaquil, Eduardo Franco Loor, ha puesto el dedo en la llaga en esa red social, @Edu_Franco_Loor, al denunciar que “el único ‘delito’ de @JorgeGlas fue denunciar la corrupción de Moreno”. Y confía en que más temprano que tarde se haga justicia y se anularán las sentencias que solo buscaban judicializar la política y quitarle la Vicepresidencia a Jorge.

Por su parte, la asambleísta Fernanda Astudillo, @Fernanda_Mashi, escribió que Villavicencio e Iván Saquicela no deberían presentarse ante el pueblo ecuatoriano como defensores de la ley, son un par de oportunistas, falsarios y sinvergüenzas, ojalá la historia los ponga en su lugar, en el olvido.

En parecido sentido, tuitearon el abogado Cesar Hurtado, @CesarHurtadoL_2, quien denunció la judicialización de la política para perseguir líderes de la Revolución Ciudadana, y María Eugenia Játiva, @MaraJtiva, que escribió que la fiscal Diana Salazar, el presidente de la Comisión de Fiscalización de la Asamblea Nacional, Fernando Villavicencio y el resto de miserables cómplices y encubridores, deben estar ocultos en alguna alcantarilla.

De tales acusaciones no se escapa el mismísimo presidente-banquero Guillermo Lasso, quien introdujo groseras anomalías para impedir que se aplicaran los dos hábeas corpus concedidos en abril y agosto pasados, en defensa de Glas por jueces del país, quienes para colmo fueron suspendidos de sus funciones.

En abril pasado, al exvicepresidente se le concedió un primer hábeas corpus, que fue revocado luego de 40 días. El segundo se le otorgó el 5 de agosto, ocasión en que no le permitieron ni salir de la cárcel, una prueba más de que es víctima de la judicialización de la politica desde su detención en 2017, y de que es un secuestrado político, como han denunciado sus abogados. Veremos ahora qué destino tiene la anulación del caso y a cuál nueva injusticia mañosa acudirán para condenar a la cárcel a un hombre inocente.

(*) Periodista cubana/ Colaboradora de Resumen Latinoamericano.

Foto de portada: Tomada de TeleSUR.

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