¿Virus contra bacterias?

Por Flor de Paz* / Colaboración Especial para Resumen Latinoamericano.

Ganarle la batalla a las enfermedades infecciosas es todavía una de las grandes cruzadas de la ciencia contemporánea. La resistencia a los antibióticos, un fenómeno agudizado desde finales del siglo XX, provocó en 2019 la muerte de 1,2 millones de personas en todo el mundo, además de otras 4,95 millones de fallecimientos en el mismo periodo que pueden asociarse con esas infecciones, aunque no fueran su causa directa.

El dato, aportado por un estudio publicado por The Lancet en 2022, indica, además, que casi 90 mil de dichos decesos se habrían producido en Latinoamérica y que las muertes globales por esta causa están vinculadas a 23 patógenos y 88 combinaciones de medicamentos contra estos en un total de 204 países y territorios.

Ante esta realidad, un descubrimiento reciente —la primera reconstrucción informática completa de un virus— abre una nueva perspectiva a la investigación científica en su búsqueda de una alternativa a los antibióticos para reducir la amenaza de la resistencia antibacteriana.

El primero en replicar la estructura química y tridimensional exacta de un virus vivo ha sido un equipo, encabezado por el Dr. Dmitry Nerukh, del Departamento de Matemáticas de la Facultad de Ingeniería y Ciencias Físicas de la Universidad de Aston, en Birmingham, Reino Unido.

De acuerdo con el científico, “hasta ahora, nadie más había podido construir un modelo de genoma nativo de un virus completo a un nivel tan detallado (atomístico)”, publica tekcrispy.

Al explicar las potenciales aplicaciones del estudio, Nerukh habló de su utilidad en la investigación de procesos biológicos que hasta ahora no habían podido ser examinados a fondo.

Porque sin la capacidad de estudiar el genoma dentro de un virus con mayor claridad “ha sido imposible saber exactamente cómo un bacteriófago infecta a una bacteria”. Así, interrogantes para las cuales no había explicación podrán ser respondidas por los virólogos.

Este avance también viabiliza la búsqueda de tratamientos dirigidos a matar las bacterias que son peligrosas para los humanos y reducir el problema global de las resistentes a los antibióticos.

Otras aplicaciones son “la creación de reconstrucciones computacionales para ayudar a la microscopía crioelectrónica, una técnica utilizada para examinar formas de vida conservadas en frío a temperaturas extremas”.

Con esa herramienta, puede lograrse “una comprensión más detallada de cómo funcionan las células y cómo se relacionan con los virus. A su vez, probablemente llevaría a nuevos avances en el campo de la medicina y la biología”.

(*) Periodista cubana especializada en temas científicos y Directora de Cubaperiodistas.

Foto de portada: RSI.

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