Cuba

Chapeando: Cerco a Al Mayadeen, manipulación de El País y la medida 244

Por Arleen Rodríguez Derivet.

Abrimos este podcast declarando nuestra solidaridad con la cadena Al Mayadeen. Su presidente, el prestigioso periodista libanés Gassan Ben Jeddou, acaba de denunciar el plan del gabinete político, militar y de seguridad israelí, de bloquear las transmisiones de la cadena panárabe desde la Palestina ocupada. Las amenazas van contra toda la red, tanto pantalla, como sitios web, redes y plataformas en árabe, inglés y español, a cuyas emisiones en este último idioma debemos casi todo lo que podemos conocer en esta parte del mundo sobre el genocidio de Israel contra Palestina.

“Quizás esta decisión – denuncia Ben Jeddou-, sea el logro de seguridad nacional más grande que la ocupación busca obtener, a la luz de su actual derrota, la más humillante frente a la firmeza de la airosa y digna Gaza”.

La decisión de apagar totalmente la voz independiente de Al Mayadeen, que tiene sus corresponsales jugándose la vida bajo las bombas en Gaza, es a un mismo tiempo la mejor prueba de que hay un periodismo serio, responsable y comprometido con la verdad, hasta con la vida. Gracias a esa heroica defensa de la misión periodística, es cada vez más visible el terrible contraste entre la barbarie sionista y la resistencia palestina.

Pero esa actitud digna también nos aporta una mirada distinta hacia el papel de los medios que le hacen el juego a los agresores en cualquier conflicto: los que ahora apoyan a Israel o los que, gota a gota, todos los días, van construyendo una imagen negativa del agredido para justificar la agresión cuando se produce.
Y no hablamos de ahora mismo, cuando es tan escandalosamente visible el genocidio. Antes y durante 75 años, son muchos los grandes medios que plantaron la idea de que los palestinos y los árabes en general son pueblos violentos (que no lo son), terroristas (que no lo son) y divididos, sin opción.

No es algo que ocurra sólo con Palestina. A Cuba son varios los grandes medios que le dan palmadas en el hombro, reconociendo el innegable impacto del bloqueo en la situación que sufre su economía, mientras cotidianamente arremeten contra la Revolución, con publicaciones manipuladoras que prácticamente justifican ese mismo bloqueo que dicen condenar.

“El País” de España, que una vez fue un admirado medio de izquierda, ha llegado a ser peor que los de derecha en el ejercicio de esa cínica línea editorial, con reportajes, más o menos sutiles, pero siempre alimentando la narrativa deslegitimadora del gobierno cubano.

Para confirmarlo, acaba de publicar un artículo que, “casualmente” cualquiera puede leer completo -algo que no pueden hacer con el resto de los trabajos de fondo, quienes no compren una suscripción. El trabajo está lleno de manipulaciones y mentiras con un único objetivo: debilitar la imagen del gobierno y en particular la imagen y gestión del presidente.

Pero hay un tercer tipo de medios. Son los que sirven de altoparlante acrítico a los políticos anticubanos del Congreso estadounidense, como Marco Rubio, cuya principal misión ha estado abiertamente orientada a dañar al pueblo cubano. Para variar, esta vez el senador que presume de haber ideado el paquete de 243 medidas de Trump contra Cuba, ha dicho una verdad indiscutible. El problema son las intenciones.

Como si revelara algo que todo el mundo sabe y Cuba ha denunciado mil veces, el senador anticubano acaba de arremeter contra los cubanos que reciben el status de refugiados políticos al llegar a Estados Unidos y en cuanto obtienen la residencia, vuelven de vacaciones a la Isla.

Vivir para ver, como decían los viejos. Resulta que uno de los políticos estadounidenses que más dinero le ha sacado a la guerra sucia contra Cuba, que dice en todos los idiomas que los cubanos huyen del país por razones políticas, ahora reconoce que esos supuestos perseguidos vuelven al año a vacacionar en Cuba y pide que se les retire el status y se les deporte a la Isla.

Parece que esta será la medida 244 contra el pueblo de Cuba.
Como padre del plan de Trump, es lógico suponer que Rubio lo es también del próximo castigo a los cubanos: impedirle a los emigrados que vacacionen en familia, porque las ayudarían a resistir el bloqueo.

Claramente es lo que falta cuando parece que no falta medida por inventar. Seguiremos Chapeando.

 

Escuche el podcast

 

Tomado de Cubadebate.

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