Arranca el XX Congreso del Partido Comunista de China

En el Gran Salón del Pueblo de Pekín arranca este 16 de octubre el XX Congreso Nacional del Partido Comunista de China (PCC), cuyos 2.296 delegados electos harán un balance del último quinquenio y trazarán las vías de desarrollo del país para los próximos cinco años. 

Concretamente, en el evento, que durará hasta el 22 de octubre, serán elegidos los miembros del Comité Central del PCC y de la Comisión Central del PCC sobre la disciplina (responsable de la lucha contra la corrupción en las filas del partido), dos órganos clave en la jerarquía del poder chino. 

Asimismo, se debatirán y se introducirán enmiendas a la Constitución del PCC. El portavoz del Congreso, Sun Yeli, detalló este sábado que los cambios encarnarán los últimos logros en la adaptación del marxismo en China y las necesidades de la actualidad, detalla el diario China Daily. 

Sin embargo, esta asamblea se considera histórica, dado que se espera siente la bases para la reelección del actual presidente de la nación, Xi Jinping, como jefe del partido y, a la par, como líder del país, lo que iría en contra de la tradición política establecida. La posibilidad de tal escenario se consagró tras las enmiendas en el 2018 que anularon el límite de dos mandatos de cinco años consecutivos. 

Después de la culminación del congreso, se celebrará la primera sesión plenaria del Comité Central renovado, compuesto actualmente por unos 400 miembros. Allí se elegirá al secretario general del XX Comité Central del PCC. Asimismo, se renovarán las filas el Politburó del Comité Central (conformado por 25 miembros del partido) y del Comité Permanente del Politburó (conformado por 7 miembros). 

Posibles cambios en los escalafones más altos

Tradicionalmente, en China la edad de jubilación llega a los 68 años. De acuerdo a este principio, los funcionarios estatales pueden permanecer en su cargo o esperar una promoción hasta los 67 años. Pero tras cumplir el límite, deben retirarse de la política, dejando pasar así a los correligionarios más jóvenes.

Hasta ahora, el PCC mantenía esta regla informal con algunas excepciones, incluido Xi Jinping, quien en junio de este año cumplió 69 años. Sin embargo, se espera que la norma permanezca en vigor para los miembros corrientes del Comité Central, por lo que unos 40 miembros deberían abandonarlo. De hacerse realidad este escenario, uno de cada cinco de los 206 miembros de pleno derecho del Comité Central provendrían de otra generación de funcionarios. 

Mientras, 12 de los 25 integrantes del Politburó ya superaron la barrera etaria de 68 años. En cuanto al Comité Permanente del Politburó, lo podrían dejar (sin tener en cuenta a Xi) dos de los siete miembros: el viceprimer ministro, Han Zheng, y el presidente del Comité Permanente de la Asamblea Popular Nacional (Parlamento), Li Zhanshu. 

En opinión de algunos analistas, se prevé la promoción al Politburó o al PSC de los altos funcionarios leales a Xi, como Ding Xuexiang, Chen Miner, Li Shulei, Wang Xiahong. Asimismo, los expertos no descartan por completo la probabilidad de que en el PSC no haya nuevos miembros. Otro pronóstico extremo indica que todos los actuales integrantes de esta importante institución serán relevados por funcionarios más jóvenes. 

Entre otras incógnitas está la figura del futuro sucesor del actual primer ministro, Li Keqiang, que debe retirarse la próxima primavera. Se especula que entre los candidatos para encabezar al Ejecutivo están Wang Yang, de 67 años, quien es jefe de la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino (CPPCC, por sus siglas en inglés), y Hu Chunhua, de 59 años, uno de los cuatro vice primer ministros de la nación.

Personas como Han Zheng o Li Qiang, de 63 años, actual líder del partido en la ciudad de Shanghái, también figuran como posibles aspirantes. Sin embargo, la trayectoria de Li quedó ‘manchada’ por la dura cuarentena en de dos meses en la ciudad, mientras que Han cumplió 68 años en abril y, por tanto, debería jubilarse. 

¿Qué otros temas estarán en el foco del Congreso?

Aparte de la reconfiguración política, los delegados del XX Congreso abordarán una serie de asuntos de la política interna, incluidos los esfuerzos para estabilizar la economía ante la ralentización de su crecimiento. 

«La economía china tiene una fuerte resistencia, un gran potencial y una sólida vitalidad, y los fundamentos de su crecimiento positivo a largo plazo permanecen inalterados», aseguró el sábado el vocero del Congreso, Sun Yeli.

Por otra parte, se discutirán los impactos del conflicto en Ucrania y las tensiones en torno a Taiwán, según se desprende del comunicado lanzado el 12 de octubre al término de la séptima sesión plenaria del XIX Comité Central del PCC, la última antes del XX Congreso. 

La importancia de Ucrania en la agenda se subraya en el documento por la necesidad de seguir abordando de forma adecuada los riesgos y desafíos planteados por el conflicto entre Kiev y Moscú. 

En lo relativo a la isla rebelde de Taiwán, situación que se agravó tras la visita en agosto de la presidenta de la Cámara de Representantes de EEUU, Nancy Pelosi, el pleno reiteró el curso de lucha contra «el separatismo y interferencia extranjera», al tiempo que se manifestó firme a defender la soberanía y la integridad territorial del país, oponiéndose a la «independencia» de Taipéi. 

Durante la rueda de prensa del sábado, Sun subrayó que la reunificación pacífica con Taiwán es la «primera opción» del Gobierno chino, dado que es que la que «mejor» sirve a los intereses de la nación, pero no descartó el uso de fuerza por completo.

«Al no prometer la renuncia al uso de la fuerza, no nos dirigimos en modo alguno a nuestros compatriotas de Taiwánsino a las injerencias extranjeras y a un número extremadamente reducido de elementos que buscan la ‘independencia’ de Taiwán», explicó.

Tomado de RT / Foto de portada: AP.

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