Internacionales

Miami, sus historias no contadas (II)

Por José Luis Méndez Méndez* / Colaboración Especial para Resumen Latinoamericano.

La ciudad de Miami, es también el cubil de los odiadores seriales, que claman por la intervención militar estadounidense en Cuba, para darle término a lo que ellos denominan diferendo o conflicto, que no sido más, que una permanente y diversa agresión la cual se extiende por más de sesenta años.

Con los puños crispados, venas hinchadas y voz colérica su actual alcalde gritaba: “No es suficiente”, para evaluar las medidas coercitivas unilaterales tomadas por el presidente demócrata Joseph Biden, hacia Cuba. Así se pronunció sobre la reacción ejecutiva ante las legítimas detenciones y los juicios realizados por el gobierno cubano, por los actos de vandalismo ejecutados por exaltados contrarrevolucionarios en el verano del año 2021.

La intromisión en los asuntos internos de Cuba por parte del alcalde miamense, se extendió hasta exigir el acceso a Internet para los residentes en la Isla, la cual hipócritamente ha sido limitada durante décadas como consecuencia del bloqueo, que ya dura más de sesenta años. Cuando percibieron que las redes podían transmitir el veneno diseñado en las operaciones encubiertas, entonces han cambiado la táctica de bloquear Internet, como vía de mantener el aislamiento de la Isla.

En una actuación con visos electorales, el regente de la llamada “capital del sol”, pidió además que el presidente convocase a la comunidad internacional para involucrar a la Organización de Estados Americanos (OEA)”, dijo Suárez durante una conferencia de prensa en las afueras del Ayuntamiento de Miami. El colmo de su intervencionismo como pro Cónsul, fue su expresión referida a la aspiración de que la administración en la Casa Blanca, considere todas las opciones para presionar a la Isla y que no se debía descartar una intervención militar. Además de recomendar la titulada “intervención humanitaria”, y formas de “ayudar al pueblo cubano a defenderse”.

En un improvisado discurso dirigido a los votantes de origen cubano y en una reacción desproporcionada, anunció, que los comisionados bajo su mando, casi todos de origen cubano habían aprobado una resolución instando al gobierno de los Estados Unidos a “tomar todas y cada una de las acciones necesarias para ayudar al pueblo cubano en su llamado a la libertad y ponerle fin a una dictadura que ha estado en el poder por décadas”.

Esta resolución se produce en un momento, cuando contrarrevolucionarios de origen cubano se habían estado manifestando desde que comenzaron los disturbios y actos de pillaje en Cuba, durante dos días, en las calles de Miami.

El presidente del Partido Republicano de Miami-Dade, Rene García, patrocinó la resolución que apoyó las sanciones flexibilizadas bajo la administración Barack Obama y fortalecida durante el mandato de Donald J. Trump.

En la ciudad de Coral Gables, también aprobó una resolución de la Comisión, los funcionarios votaron por unanimidad por el supuesto apoyo al pueblo de Cuba, esto significó más endurecimiento de las medidas coercitivas unilaterales, más incremento del bloqueo, si eso fuese posible, y apoyaba la manipulada “búsqueda de la libertad del pueblo cubano”, que se inserta en la matriz difamadora de que en la Isla gobierna una “dictadura”. Son dos de las líneas que se trata de insertar como vías subversivas: Aparente apoyo y misión liberadora.

En el Ayuntamiento de Miami, dirigido por el citado exaltado Suárez demandan de Joe Biden, una declaración y una enérgica decisión sobre lo que ellos estiman “momento decisivo”. Los comisionados de Miami le han pedido al presidente que venga a hacer una fuerte declaración contra el gobierno de Cuba.

Tal es la prepotencia de esos intoxicados funcionarios locales, que se consideran el centro de la llamada “solución del caso cubano”, sin entender que cualquier entendimiento no pasará por Miami, han expresado: “Ni siquiera ha tenido la cortesía de llamar al alcalde de Miami”, dijo el pro terrorista y comisionado de larga data y origen cubano, Manolo Reyes.

El comisionado Ken Russell, uno de los dos demócratas en la comisión republicana mayoritaria de Miami, sumado al coro odiador, dijo que el llamado de apoyo a los cubanos trasciende a los partidos políticos y requiere respuestas urgentes de Washington. “El tiempo lo es todo”, dijo Russell. “Se puede discutir todo el día sobre el embargo y las políticas del pasado, pero aquí estamos hoy”. Así se auto excitan los ánimos de esos imaginativos vividores del erario público.

La emigración cubana auto titulada “exilio histórico”, para darse mística y victimizarse, siempre hay encontrado en los reaccionarios del Ayuntamiento de Miami simpatías para retrotraer a los cubanos al capitalismo ya vivido y derrotado. Otra de las matrices, que con ahínco tratan de instalar es la falsa imagen de una Cuba, marcada por la violencia, se destacan hechos cotidianos en cualquier confín del mundo, pero una mínima expresión de algún suceso atípico en la Isla, se magnifica y adereza con enfoques cargados de mensajes distorsionadores de la realidad y el hecho en si mismo. Si algún deportista decide abandonar su equipo y aprovechando que representaba a su país en un torneo, no regresa a su origen, entonces se etiqueta que “escapo”, tampoco existe el gobierno cubano, es siempre “el régimen de La Habana”. Cuando alguien muere, la referencia es “lo asesinaron en su casa para robarle”, a nadie le consta que fue así, pero lo oportunista es destacar el acto de violencia, es lo que vende.

En momentos en que, con el esmero de no contaminarse ni intoxicarse, protegido con nasobucos visuales, se le pasa una mirada a algunos sitios de las redes sociales, no falta una alusión a un hecho de sangre en la “capital del sol”, la ciudad de Miami, uno de los más recientes ocurrió en el noroeste de esa urbe en el Bawa Food Marquet, donde en medio de tiroteo murió un hombre y una mujer resultó herida.

Por tercer año consecutivo en los festejos del llamado Spring Break, en Miami Beach, se produjeron numerosos incidentes violentos, por distintos motivos y a causa de la reacción desproporcionada de la policía. En South Beach, se prohibió la venta de alcohol después de las dos de la mañana, debido a los enfrentamientos entre los uniformados y los vacacionistas. Durante los fines de semana se instaló como medida disuasiva el “toque de queda”, después que un enfrentamiento a tiros dejara dos muertos y varios heridos.

De lo que sucede con la violencia miamense, el baúl acumula para cansar, pero lo que acontece a puertas a dentro de sus casas debido a la brutalidad doméstica es otras de las historias, poco contadas.

(*) Escritor y profesor universitario. Es el autor, entre otros, del libro “Bajo las alas del Cóndor”, “La Operación Cóndor contra Cuba” y “Demócratas en la Casa Blanca y el terrorismo contra Cuba”. Es colaborador de Cubadebate y Resumen Latinoamericano.

Foto de portada:  La solidaridad internacional es clave para enfrentar las campanas mediáticas dirigidas a la isla / Cancillería de Cuba.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *