Culturales

Carilda Oliver: Poesía, erotismo y transgresiones

Por Beatriz Ramírez López

« (…) Me desordeno, amor, me desordeno

cuando voy en tu boca, demorada;

y casi sin por qué, casi por nada,
te toco con la punta de mi seno.

Te toco con la punta de mi seno
y con mi soledad desamparada;
y acaso sin estar enamorada;
me desordeno, amor, me desordeno».*

La lírica de Carilda se ha convertido en símbolo de Matanzas, de Cuba… Una artista que transgredió los mandatos de la sexualidad femenina y habló de lo prohibido, lo erótico, el amor.

Escritora, abogada, periodista, profesora de dibujo, pintura y escultura, Carilda Oliver llegó al mundo un 6 de julio de 1922 y desde entonces, la poesía no ha vuelto a ser la misma.

Catalogada como una de las más importantes poetisas cubanas contemporáneas, fue galardonada con el Premio Nacional de Poesía en el año 1950,  Premio Nacional de Literatura en 1997 y Premio Excelencias 2018.

Durante su vida, publicó alrededor de 40 libros, con traducciones a varios idiomas, según refiere el portal del Ministerio de Cultura: “Canto a la bandera” y “Canto a Martí”, 1953; “Canto a Matanzas”, 1955; los cuadernos: “Memoria de la fiebre”, 1958; “Las sílabas y el tiempo” 1983; “Desaparece el polvo”, 1984; “Calzada de Tirry 81”, 1987; “Los huesos alumbrados”, 1988; “Se me ha perdido un hombre”, 1991 y “Error de magia”, 2000.

«Muchacho loco: cuando me miras
con disimulo de arriba a abajo
siento que arrancas tiras y tiras de mi refajo…

Muchacho cuerdo: cuando me tocas
como al descuido la mano, a veces,
siento que creces y que en la carne te sobran bocas».*

Es espejo, metáfora, llamarada, a los que nos servimos de su destellante folclor nos ha concedido el privilegio de su abrigo espiritual, así catalogó el escritor, poeta y etnólogo Miguel Barnet a la “La Novia de Matanzas”. «Hay un elemento en la poesía de Carilda muy importante, un surrealismo muy a la cubana que no aparece en ningún otro poema o poeta de su época, así que ella era excepcional».

Por su parte, Gabriela Mistral, Premio Nobel de Literatura, expresó: «profunda como los metales, dura como el altiplano, su poesía, de ser divulgada con justicia, pronto ejercerá ardiente magisterio en América».

Mientras que el poeta, ensayista y crítico literario Virgilio López Lemus refirió que, «Carilda Oliver Labra es, literariamente hablando, el mejor ejemplo cubano de simbiosis entre recursos expresivos vanguardistas, del neo romanticismo y de la poesía coloquial ».

Una mujer transgresora, que expresó en su obra toda la libertad y el amor que siempre defendió. «A mí nadie me ha enseñado a vivir, mucha gente me ha enseñado a morir, pero no lo han logrado (…) Siempre tengo mi esperanza… La gente pensará que estoy loca, de todas maneras siempre me han considerado que no ando muy bien y a lo mejor es verdad, entonces bendita sea la locura, si estar demente es estar feliz…».

« (…) Te extraño,
¿sabes?
como a mí misma
o a los milagros que no pasan.
Te extraño,
¿sabes?
Quisiera persuadirte no sé de qué alegría,
de qué cosa imprudente.
¿Cuándo vas a venir?»*

Poemas Me desordeno, amor, me desordeno, Muchacho loco: cuando me miras y Discurso de Eva, de Carilda Oliver Labra.

Tomado de Revista Mujeres

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *