Cuba: El nombre del amor entre las personas es solidaridad

Por Carmen Diniz*

 Mientras el mundo sigue el desarrollo de un conflicto en Europa, el sentimiento es de frustración con la humanidad. La cantidad de información que llega en todo momento suele confundir más que explicar, más aún cuando no es posible distinguir las noticias falsas de las reales, surge una guerra informativa en las redes sociales paralela al conflicto que, cabe señalar, era evitable.

La consecuencia en todo este escenario  lleva muchas veces a un desprestigio en relación a la capacidad del ser humano de sumarse, de aprender de sus propios errores, de actuar con humanidad, solidario con otros pueblos, sin importar fronteras.   La sensación es que todo remite al renovado ‘becerro de oro’ que es actualmente la codicia, el dinero, las ganancias estratosféricas, la mercantilización de la vida.

Es así como, en un rincón de algunos medios, aparece una noticia que te hace volver a creer en la vida. Hay una frase, por cierto, que resume lo que sigue: “El capitalismo no funciona. La vida es otra cosa”. Cierto, vayamos a los hechos: 

Un país pobre, con pocos recursos naturales y ante un bloqueo comercial, financiero, económico y mediático (que no le permite, por ejemplo, comprar vacunas anti-Covid a laboratorios comerciales, ni insumos ni equipos médicos), desarrolla sus propias vacunas .sin tener que someterse a precios desorbitados. Esto ya sería un punto mucho más allá de lo esperado. Pues este mismo país enfrenta y controla la pandemia mundial, contando a principios de 2022 con el 90% de su población de 11,2 millones de personas inmunizadas y dos millones ya con una cuarta dosis.

He aquí algunos datos: el bloqueo impuesto por los sucesivos gobiernos de Estados Unidos tiene una duración de más de 60 años y es el más grande en toda la historia de la humanidad que haya sufrido un país. 

Además de esta impresionante hazaña de sus propias vacunas, el mundo vio la actuación de brigadas médicas que recorrieron el mundo con una impresionante cooperación en la lucha contra el coronavirus en diferentes países, sin importar las distintas posiciones ideológicas. Por ejemplo en Italia, donde se exhibieron imágenes de camiones militares que transportaban cuerpos para la cremación. En esa oportunidad, el gobierno italiano pidió ayuda a los demás países de la Unión Europea, los cuales hicieron caso omiso de todos los llamados y fue Cuba quien acudió al rescate y así fue reconocida por los gobiernos locales con emotivos homenajes de agradecimiento. El contingente médico de la Brigada Henry Reeve existe desde hace años, opera en muchos otros países pero solo se lanzó en este período. Bueno, el bloqueo también está en los medios, ¿o vamos a creer que en Cuba no se ha hecho nada positivo en estos 63 años?

Estos hechos aquí relatados confirman la esperanza en el ser humano. Pero hay mucho más, el Programa Mais Médicos de Brasil, la “operación Milagros” que devuelve   la vista a las personas. el método de alfabetización “Yo sí puedo”, las becas en Cuba para jóvenes pobres del mundo, etc. Más reciente sin embargo, la donación de vacunas. He aquí un dato importante: los medios de comunicación hicieron circular que Cuba donaría vacunas al mundo. Es impensable e irracional pensar que un país pobre y bloqueado pueda darse el lujo de gastar su inversiones para dar regalos, por ejemplo, a los países ricos. Esto es parte de fake news para luego demonizar a la isla. Cuba necesita vender sus vacunas incluso para poder fabricar más vacunas. Y está vendiendo a Irán, Nicaragua, Venezuela, Vietnam, México, etc. ¿Tiene excepciones? Siempre la hay, porque las realidades no son homogéneas.

Por ello, llega noticia de donaciones de  258.000 dosis  de  vacunas a la República Árabe Saharaui Democrática. El país está dominado por Marruecos y ha sufrido la opresión de ese país durante años,  la mayoría de su gente  vive en campos de refugiados (más sobre el país aquí: https://bit.ly/3vGNBYo ).

 El 7 de enero de  2022 Cuba realizó otra donación de sus vacunas, ahora al pueblo de Siria en un total de 120 000 dosis. En el acto de donación, la ministra interina de Comercio Exterior, Teresita González, se refirió a la desigual distribución de vacunas en el mundo y al hecho de que Cuba y Siria resistan con dignidad los hostigamientos y ataques del imperialismo a sus países. ( https://bit.ly/3Ch59LJ en una publicación suiza).

(*) Carmen Diniz, (Brasil) Jurista. Activista del MST , Coordinadora del Comité Carioca de Solidaridad con Cuba y del capítulo brasileño del Comité Internacional Paz, Justicia y Dignidad a los Pueblos.

Tomado de Resumen Latinoamericano Argentina.

Autor

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.