Cuba en el Programa Más Médicos 9 años después de su fundación

Por Pedro Monzón*

El Programa Más Médicos (PMM) que se inició el 8 de julio de 2013, desempeñó un papel muy importante en la promoción de la salud en Brasil. Incluyó la presencia de médicos brasileños y extranjeros que se sumaron con el propósito de trabajar en zonas pobres y apartadas de Brasil.

La participación cubana fue muy efectiva. Se organizó sobre la base de un proyecto de cooperación técnica entre la Organización Panamericana de la Salud y los Ministerios de Salud de Cuba y de Brasil. Tuvo la virtud de que no constituían una competencia, puesto que los cubanos ocuparon plazas no cubiertas por médicos brasileños o asignadas a otras nacionalidades del programa.

Es reconocido en todo Brasil que Cuba tuvo una presencia distinguida en el PMM. Algunos datos lo confirman. Los médicos cubanos llegaron a cubrir el 80% de todos los participantes en el programa. En 5 años, entre el 2013 y 2018, la cifra del personal cubano de la salud alcanzó los 20 mil colaboradores. Al final, en el momento en que fue suspendido el programa, había más de 8 mil médicos cubanos en Brasil.

Según cifras fidedignas, los galenos de la isla atendieron a unos 113 millones 359 mil pacientes en más de 3600 municipios, de los cuales 700 tuvieron servicios médicos por primera vez en su historia. Los cubanos llegaron a atender un universo de unos 60 millones de personas en zonas de pobreza extrema y, en particular, en los 34 Distritos Especiales Indígenas, sobre todo en la región de la Amazonía.

En los lugares en que trabajaron se mejoraron ostensiblemente todos los indicadores de salud, se redujeron la muertes y se evitó el sufrimiento innecesario por enfermedades curables.

El papel de los galenos cubanos fue reconocido por la población, que sufrió mucho con su partida, y por las distintas instancias de gobierno del país. Según  investigación encargada por el Ministerio de Salud de Brasil a la Universidad de Minas Gerais, el 95% de los encuestados confirmó la alta consideración del pueblo brasileño por la labor de los médicos cubanos. Siempre fueron distinguidos por su profesionalidad, sencillez, carácter cariñoso y por su capacidad para integrarse a las comunidades y mezclarse con el pueblo. Es también cierto que tanto en Brasil como en otros países estos profesionales han asumido muchos riesgos de contagiarse con enfermedades peligrosas que no existen en Cuba, como el cólera, el ébola y la COVID 19. Esta conducta únicamente se explica por el hecho de que los médicos cubanos son educados sobre la base de valores y la concepción de que la salud es un derecho humano; el paciente no es una mercancía.

No es excepcional, este comportamiento caracteriza a toda la colaboración internacional de Cuba con el mundo en las ultimas 6 décadas. En ese periodo, más de 605 mil galenos han apoyado a más de 170 naciones, generalmente las más pobres, en las que han atendido a las comunidades humildes que habitan en regiones intrincadas de cada país.

Con estos antecedentes es obvio concluir que las causas que provocaron el fin de la participación de Cuba en el PMM fueron completamente injustificadas y el resultado   innecesario y doloroso para los ciudadanos brasileños que se quedaron sin servicios médicos.

Los pueblos de Brasil y Cuba tenemos mucho en común y posibilidades infinitas de intercambio teniendo en cuenta las fortalezas respectivas. Por eso, estamos seguros de que, en el futuro, se crearán condiciones para emprender proyectos fraternales en esta y otras esferas.

*Cónsul General de Sao Paulo.

Traducción: Carmen Dinis.

Foto de portada: José M. Correa / Granma.

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