En una escalada fascista y grotesca que recuerda la vergüenza del macartismo, el Departamento de Justicia y el Tesoro de Estados Unidos anunciaron la apertura de una investigación a 145 organizaciones sin fines de lucro y cerca de 40 representantes y activistas estadounidenses por denunciar el bloqueo genocida contra Cuba, visitar la isla y traer medicinas, leche en polvo, fórmulas para bebé y paneles solares a hospitales.